"Guardia Civil torturadores": el cartel que se han encontrado estos días en el metro del País Vasco
El 20 de octubre de 2011 la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna, ETA, realizaba el anuncio del cese definitivo de su actividad armada. Un cese que ha quedado reflejado en el fin de los atentados terroristas pero no en la presión e intimidación que desde la izquierda abertzale se hace a determinados colectivos muy vinculados a la lucha antiterrorista.
Es el caso de la Guardia Civil. De nuevo en la "diana" de los independentistas, esta vez en carteles con los que han "decorado" el entorno y las paradas del metro Algorta-Guecho, en Vizcaya. En el cartel, con el que amanecían este pasado fin de semana estas estaciones cercanas a la capital bilbaína se aseguraba en una cita que la Guardia Civil ha participado en "más de 2.348 casos de torturas, según el informe de Investigación sobre la Tortura elaborado por el Gobierno Vasco".
"¿Es este vuestro suelo ético?", se preguntan con el lema "torturadores". Una nueva intimidación y amenaza a la que se enfrenta la Benemérita en el País Vasco. Tras la aparición de estos carteles, la asociación de guardias civiles AUGC ha manifestado su absoluta condena y rechazo ante la aparición de carteles que acusan gravemente a los agentes de la Guardia Civil de ser “torturadores”.
"Esta campaña de desprestigio, basada en datos sesgados y manipulados, no solo atenta contra el honor y la profesionalidad de miles de agentes que sirven con dedicación y sacrificio, sino que también busca generar odio y fracturar la convivencia", alertan.
Con este manifiesto público, la Asociación Unificada de Guardias Civiles muestra su absoluta condena y rechazo ante la aparición de carteles que acusan gravemente a los agentes de la Guardia Civil de ser “torturadores". "Esta campaña de desprestigio, basada en datos sesgados y manipulados, no solo atenta contra el honor y la profesionalidad de miles de agentes que sirven con dedicación y sacrificio, sino que también busca generar odio y fracturar la convivencia", añaden.
"Es inaceptable que, en pleno siglo XXI, algunos sectores sigan alimentando un discurso de criminalización contra quienes garantizan la seguridad y la libertad de todos los ciudadanos. La Guardia Civil es una Institución comprometida con el Estado de derecho, la legalidad y los derechos humanos, y cualquier acusación de esta índole debe ser condenada con firmeza", sentencian. Así, exigen que las autoridades competentes actúen de manera inmediata para retirar estos carteles y se depuren responsabilidades.
Una nueva campaña de desprestigio sumada a los reiterados capítulos de la cesión de competencias que están sufriendo en los últimos meses en el País Vasco. En pasado mes de enero, la asociación Independientes de la Guardia Civil denunciaba que la Ertzaintza asumirá competencias en materia de seguridad ciudadana y policía judicial en el puerto de Pasajes, Guipúzcoa, relegando a la Guardia Civil de tales cometidos. "Estos hechos suponen un importante punto de inflexión en los cometidos que históricamente venía desempeñando de forma exclusiva la Benemérita", alertaron.
Amenazas de un parlamentario vasco a la Benemérita en público
También este pasado mes, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco admitía la querella presentada por la Asociación Dignidad y Justicia contra el presidente de SORTU y miembro del Parlamento vasco Hasier Arraiz por un presunto delito injurias y amenazas graves al cuerpo de la Guardia Civil .
Sucedió a raíz de sus declaraciones en dos ruedas de prensa celebradas con motivo de la detención, el pasado 12 de enero, de varias personas del entorno de ETA entre las que se encontraban doce abogados que habitualmente defienden a miembros de la banda.
Este auto de la Sala de lo Civil y Penal señala que en la primera rueda de prensa, el mismo día de la detención, Arraiz manifestó que "había decidido detenerlos mediante una operación que era parte de la política penitenciaria criminal del Estado español y cuyo único objetivo era privar de todo tipo de sustento y apoyo a los ‘presos políticos vascos’".
El parlamentario vasco añadía que a la operación se le había dado el nombre de ‘mate’ porque “complementaba a otra anterior a la que se llamaba ‘jaque’, que era el “momento de que el pueblo diera ‘jaque mate’ a la Guardia Civil y de que esta se fuera de Euskal Herria".
El 14 de enero celebraba una segunda rueda de prensa donde el líder de SORTU dijo textualmente que en el “actual escenario político vasco la única violencia es la del Estado español y la única amenaza violenta la de la Guardia Civil y resto de cuerpos represivos del Estado, que la Guardia Civil estaba reñida con un escenario de paz y democracia en Euskal Herria”.

