Investigan a nueve personas y dos empresas en Aragón por vacunaciones irregulares de perros
El SEPRONA acusa a veterinarios, criadores y distribuidores de intrusismo, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil ha concluido una investigación que ha destapado una red de vacunaciones irregulares y venta fraudulenta de medicamentos veterinarios en las provincias de Zaragoza y Huesca. La operación se ha saldado con nueve personas investigadas —entre ellas veterinarios, criadores de perros y responsables de establecimientos— y dos empresas vinculadas a la distribución de fármacos, a las que se les imputan delitos de intrusismo profesional, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
El origen de la investigación
Las pesquisas comenzaron en junio de 2024, cuando el SEPRONA de Zaragoza tuvo conocimiento de la existencia de cartillas sanitarias caninas emitidas por un núcleo zoológico en las que figuraban dos vacunaciones fechadas en mayo de ese año. Las anotaciones estaban firmadas por un supuesto veterinario, pero no incluían ni nombre ni número de colegiado, lo que levantó las primeras sospechas.
Los agentes se desplazaron al centro canino para inspeccionar sus instalaciones, revisar la situación de los animales y comprobar la documentación sanitaria. Allí intervinieron dos cartillas con las mencionadas vacunaciones sin la identificación del profesional que las habría suministrado.
Declaraciones que no cuadran
Durante la investigación, el personal de una clínica veterinaria y el veterinario oficial del núcleo zoológico declararon no haber administrado las vacunas que aparecían en las cartillas ni en los pasaportes caninos.
El SEPRONA amplió entonces sus actuaciones a dos establecimientos de venta de animales en Zaragoza y Huesca, vinculados con el mismo centro canino. En ambos casos, los cachorros procedentes del núcleo zoológico carecían de la identificación del veterinario responsable en la documentación de vacunación.
Sin rastro de las vacunas en la cadena legal
Las pesquisas incluyeron también la inspección de dos distribuidoras de medicamentos veterinarios en la provincia de Zaragoza. Los responsables de ambas aseguraron no haber vendido vacunas ni otros productos al centro canino ni a sus representantes.
Con toda la información recopilada, la Guardia Civil concluyó que los tratamientos veterinarios registrados en las cartillas y pasaportes no habían sido administrados por profesionales colegiados, y que no existían facturas que acreditasen la compra legal de dichas vacunas.
Nueve personas y dos empresas bajo investigación
La operación culminó con la investigación de nueve personas:
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Dos veterinarios
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Tres criadores de perros
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Tres gerentes de distribuidoras de medicamentos
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Un responsable de un establecimiento de venta de animales
Además, dos empresas distribuidoras de medicamentos veterinarios también han quedado implicadas. A todos ellos se les imputan los delitos de intrusismo profesional, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
La Guardia Civil no descarta que la trama tenga ramificaciones en otras provincias y recuerda que el uso de medicamentos veterinarios sin control profesional supone un riesgo grave para la salud de los animales y, en algunos casos, para la salud pública.

