Un juez deja en libertad a un hombre al que pillaron traficando y que agredió a dos policías
El detenido intentó quitar el arma reglamentaria a uno de los policías nacionales que intentaban detenerle y llevaba casi 300 gramos de droga
Los hechos tuvieron lugar en torno a las diez de la noche del pasado 15 de noviembre de 2022. El acusado, que responde a las iniciales K.A.L.V. estaba, según la Policía Nacional, vendiendo sustancias estupefacientes en una zona interior del Parque de Roma, cercano a la Plaza Roma de Zaragoza.
Llevaba encima tres tabletas con un peso total de casi 300 gramos de resina de cannabis, según análisis pericial, y al ver a una patrulla de la Policía Nacional intentó marcharse en dirección a una de las calles adyacentes al parque, momento en el que los agentes le dieron el alto para identificarle.
Al estar justo al lado de él y llamarle para que se detuviese, éste emprendió la huida a la carrera en dirección a la calle Santander. Los Agentes de la Policía Nacional iniciaron su persecución a pie y uno de los policías le dio alcance, instante en el que el fugado le propinó un golpe al agente y éste cayó por las escaleras en las que se encontraba.
El hombre no se detuvo y siguió corriendo e intentando huir de los policías hasta que entró en un bar de la calle Santander. Una vez dentro tiró al suelo las tres tabletas de resina de cannabis que llevaba. La policía entró y uno de los agentes tumbó al fugado boca abajo y lo inmovilizó.
Cuando iba a ponerle los grilletes se dio la vuelta y comenzó a agredir al agente, tratando a la vez de arrebatarle el arma reglamentaria que llevaba, pero fue el propio policía quien zafándose de los golpes consiguió evitarlo.-
Tras varios minutos de tensión en los que el detenido seguía resistiéndose de forma activa, los policías consiguieron saca sacarlo del bar e introducirlo en el vehículo Policial para su traslado a pesar de la resistencia de éste.-
Como consecuencia de estos hechos, una agente resultó herido en su clavícula y una muñeca, así como poli contusiones, y que tuvo al policía de baja recuperándose durante prácticamente una semana.
"No tiene una elevada peligrosidad criminal"
El acusado reconoció los hechos y alego que los 285 gramos que llevaba eran para consumo personal ya que consumía entre cinco y diez gramos por semana. K.A.L.V. evitó ser detenido e identificado, según el magistrado, que añade en su sentencia que no tiene datos sobre una posible actividad laboral del acusado que le permitan conocer que posee ingresos lícitos que, no solo le permitirían adquirir la droga aprehendida, sino que no le haría falta traficar con ella.
Presupone entonces que el detenido era un traficante, pero también asegura el magistrado que concurren en este caso condiciones exigidas para la suspensión extraordinaria de las penas privativas de libertad impuestas.
"Al no ser la pena impuesta individualmente por cada delito superior a dos años, el penado no ha delinquido por primera vez y tiene antecedentes pero no es reo habitual y dadas las circunstancias del hecho y personales del autor hacen presumir en el mismo una menor peligrosidad criminal", alega el juez para suspender la condena.
Además, tiene en cuenta "el esfuerzo para reparar el daño causado" al hacer abonado cerca de 300 euros como parte de la indemnización por las lesiones causadas a los agentes de Policía Nacional que le perseguían aquel día.
El juez del Juzgado de lo Penal número uno alega en su escrito que suspende por el plazo de tres años la ejecución de las penas de prisión impuestas a K.A.L.V., defendido por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcén, por los delitos de los que ha sido condenado. La suspensión, finaliza en su texto el magistrado, queda condicionada a que el referido penado no vuelva a delinquir en el plazo indicado, "quedando revocada la suspensión si cometiere alguna infracción penal", sentencia.

