Un juez de Zaragoza condena a un policía por violencia de género a su mujer: estas son las consecuencias

El magistrado de Zaragoza ha tenido en cuenta la declaración de la víctima y ha condenado al encausado por lesiones, pero no por amenazas.

"Le cogió del cuello y le empujó contra una puerta mientras le decía que era una zorra y una puta”. Es parte de lo que refleja la sentencia dictada por la Sección de lo Penal 9 del Tribunal de Instancia de Zaragoza tras llevarse a cabo un juicio rápido.

Esta sentencia, a la que ha tenido acceso HOY ARAGÓN, da validez al testimonio de la víctima, que explicó que la discusión que llevó a la denuncia por lesiones en el ámbito familiar comenzó por un mensaje de WhatsApp que ella había recibido y que él leyó.

En ese momento, según recoge el relato de la víctima y la sentencia, mujer representada legalmente por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, comenzó a insultarle en términos tales como “puta, calientapollas y zorra”, llegando incluso a enseñar el mensaje a la hija menor de edad mientras le decía “lo zorra que era su madre”.

Unas vejaciones de las que ha sido absuelto, pero condenado por las lesiones que produjo a su pareja ya que mientras sucedía lo del mensaje, el condenado le agredía, según la víctima, cogiéndola por el cuello.

El jurado ha considerado probado que el acusado, sin antecedentes penales, en diciembre de 2025 en Pinseque el condenado le empujó también contra una pared mientras seguía insultándole

Tras los golpes, la víctima se marchó al cuartel de la Guardia Civil en Muel a interponer la denuncia, pasando antes por el Centro de Salud de María de Huerva. En el cuartel, fueron los propios agentes los que le hicieron las fotografías con las lesiones en diversas partes de su cuerpo.

Como consecuencia de estos golpes, la víctima sufrió eritema en región torácica anterior y equimosis. Tras la discusión y la posterior agresión, el hombre abandonó la vivienda. Unas horas después, regresó al domicilio continuando con la discusión. La víctima, según declaró, preguntó a su abogada su podía irse de casa con sus hijos menores y acabó abandonando el piso tras pedir un taxi.

Condenado a no portar ni llevar armas de fuego en tres años

En su declaración, el encausado declaró que su pareja recibió un mensaje y él le manifestó que quería dejar la relación, no aceptándolo su mujer ya que se iban a casar meses después. Dijo que el volver a casa ella estaba alterada y le gritó mientras él llevaba a la niña pequeña en brazos, tratando de protegerla mientras ella le seguía, según recoge la sentencia, por toda la casa. 

Insiste que en ningún momento agredió a su pareja, ni le amenazó, admitiendo que hubo una discusión fuerte en la que ambos si gritaron, pero él intentó evitar el enfrentamiento yendo de habitación en habitación para evitar peleas.

Finalmente, y tras un juicio rápido, un juez de Zaragoza ha condenado al encausado, que trabaja como policía en la capital aragonesa, por un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género, a una pena de 70 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

También el magistrado le ha condenado a la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años y a no poder acercarse a menos de 200 metros del domicilio de la víctima. Tampoco podrá comunicarse con ella por un plazo de dos años.

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