Agrede sexualmente a una menor de 12 años en Zaragoza: "La dejó cuando oyó llorar a su bebé"
La agresión se producía presuntamente en un piso compartido por varias familias de la calle Margarita Xirgú, en la capital aragonesa. Allí vivía también el acusado junto con alguno de sus familiares cuando sucedieron los hechos, en junio de 2023.
Aquel día del mes de junio el acusado, P.Y.A., según el informe que presentó al Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza el ministerio fiscal, entró en una de las habitaciones contiguas a la suya, donde vivía S.L.S., con sus dos hijos menores de edad.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, la madre de estos dos menores se encontraba fuera trabajando y, según el fiscal, el acusado podría estar al tanto de dicha ausencia. Después se dirigió a la cama de la menor de 12 años, S.J.C., y se tumbó junto a ella.
A continuación, el encausado comenzó a besarla en la boca, según este mismo escrito de calificación en sus conclusiones provisionales, y a tocarle la parte genital y los pechos, metiendo la mano por debajo de las sábanas y por encima del pijama que llevaba puesto la menor.
La joven tuvo incluso que sujetarse el pantalón para evitar que él se lo bajase, al mismo tiempo que intentaba apartarle la mano. En un momento dado, el hombre oyó llorar a su bebé, que se encontraba en la habitación de al lado, y se levantó dejando a la menor y saliendo de la habitación. Fiscalía añadió en su informe que la víctima sufrió un trastorno ansioso depresivo, y si madre denunció los hechos dos meses después.
"Le acorraló contra la pared"
La defensa, en su escrito de acusación, dio más detalles de la presunta agresión sexual a esta joven de tan solo 12 años. Explicó en su informe que el encausado acorraló a la víctima contra la pared, a la que estaba pegada la cama.
"Estaba adormecida porque había pasado ya la medianoche y en estado de shock. Nunca supo decir cuanto tiempo duró pero su sensación es que fue eterno e insoportable", describía la acusación en representación de la familia de la joven.
Tras atender a su bebé, alertado por sus lloros, en la habitación contigua que también compartía con su bebé, el encausado, según la acusación particular, volvió a la cama de la menor pero esta vez ella "le echó a patadas" y después cerró la habitación con llave para que no volviera a entrar.
Fiscalía pedía tres años de cárcel, y 1.000 euros de indemnización a la familia de la joven, y la acusación particular subía ambas peticiones con cinco años de prisión y 2.000 euros. Por su parte, la defensa representada por el abogado Ángel Luís Aznar, solicitaba la absolución de su cliente al no existir pruebas suficientes para demostrar lo que la acusación y fiscalía relataban.
La cita era en la Audiencia Provincial de Zaragoza pero el juicio no se llevó a cabo ya que las partes llegaron a un acuerdo de conformidad. El acusado, P.Y.A., escuchó la sentencia 'in voce' del presidente de la sala, el magistrado Mauricio Murillo. Dos años de prisión y 2.000 euros de indemnización. Antes de finalizar, y tomando la palabra, el sentenciado se dirigió al juez diciendo: "Asumo el castigo que me pongan por unos hechos tan graves".

