Nuevo motín en el centro de menores de Juslibol: intervienen los antidisturbios y hay varios heridos
El centro de menores de Juslibol, en Zaragoza, vuelve a ser escenario de graves incidentes. Este martes por la tarde, un grupo de internos se amotinó, lo que obligó a la intervención de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, en un episodio que ya es el tercero en menos de un mes. Según ha podido confirmar HOY ARAGÓN, varios menores se enfrentaron a los educadores y al personal de seguridad, lo que derivó en un enfrentamiento que dejó tres heridos entre los internos, uno de ellos trasladado al hospital, donde permaneció varias horas en observación.
Un clima de tensión creciente
Fuentes cercanas al centro aseguran que la situación se ha vuelto insostenible para trabajadores y vigilantes de seguridad. Los educadores, encargados de garantizar la estabilidad y el bienestar de los menores, enfrentan un panorama cada vez más complejo. Algunos de ellos han tenido que tomar bajas laborales tras estos incidentes, agravando aún más la falta de recursos humanos para hacer frente a las recurrentes situaciones de tensión.
Durante la intervención del martes, la UIP logró disolver el motín y restablecer el orden. Sin embargo, varios menores fueron detenidos tras los disturbios. Horas después, y tras las diligencias policiales, regresaron al centro, ya que se trata de menores tutelados por el sistema de protección.
El enfrentamiento se saldó con tres heridos, uno de ellos trasladado a un centro hospitalario. Según fuentes policiales, los detenidos estuvieron involucrados en actos violentos contra los educadores y el personal de seguridad. Este es el segundo incidente en menos de quince días que requiere de la intervención de los antidisturbios.
El pasado 15 de noviembre, otro motín de características similares alarmó a trabajadores y autoridades. En esa ocasión, el suceso también tuvo lugar a última hora de la tarde y obligó a la intervención de la UIP. Tres vigilantes de seguridad tuvieron que recibir atención médica tras ser agredidos por un grupo de menores, lo que refleja un patrón recurrente de violencia y conflictos internos en el centro.
El personal del centro de Juslibol lleva meses denunciando la precariedad de las condiciones laborales y la falta de recursos adecuados para gestionar un entorno de alta conflictividad. Según el testimonio de trabajadores, la ausencia de un número suficiente de educadores y vigilantes de seguridad está agravando la problemática.
Los educadores y vigilantes insisten en que la falta de apoyo institucional no solo pone en riesgo su seguridad, sino también la reinserción efectiva de los menores, que ven limitado su acceso a programas educativos y terapéuticos debido al caos reinante.

