Esta es la multa que podría pagar el hombre que destrozó la habitación de un hospital en Zaragoza

Los hechos tuvieron lugar en noviembre de 2023 cuando B.C. fue trasladado de la cárcel de Daroca al módulo hospitalario de presos del Hospital Miguel Servet
Imagen del estado de la habitación tras detener al recluso que provocó los destrozos /Cedida a H.A.
Imagen del estado de la habitación tras detener al recluso que provocó los destrozos /Cedida a H.A.

La noche del tres de noviembre de 2023 3en la Unidad de Acceso Restringido del Hospital Miguel Servet no fue lo que se dice tranquila para los sanitarios y agentes de policía que estaban allí de guardia.

En torno a la once de la noche ingresaba en el hospital zaragozano procedente del Centro Penitenciario de Daroca B. C., un recluso de nacionalidad marroquí de 34 años. Fue trasladado a la habitación número 1012 y en la 1014, el espacio anexo solo separado por un tabique, se encontraba otro preso de origen rumano que respondía a las iniciales F.M.T.

El recién llegado, minutos después de su ingreso, comenzó a discutir con el inquilino de la habitación 1014 exigiéndole que le consiguiera tabaco a través de los funcionarios encargados de su custodia, y llegando incluso a amenazarle.

En un momento dado, comenzó a golpear el mobiliario de la habitación, causando numerosos destrozos en la misma y sus enseres, llegando a romper incluso el tabique que separaba esta habitación de la contigua donde estaba el otro recluso. Lo rompió a basa de golpes con las camillas de la habitación hasta producir un gran boquete en la pared, golpeando a su vez las puertas al mismo tiempo que exigía que le sacaran.

al ver que el recluso violento podía agredir al otro preso cambiando de habitación por el agujero que había hecho en el tabique los funcionarios decidieron sacarle de la habitación para garantizar su seguridad.

Al llegar los agentes de Policía Nacional, el preso violento, lejos de deponer su actitud, continuó amenazando a los allí presentes: ¡O me sacáis de aquí u os mato a todos, h. de p., me cago en todos vuestros muertos pisados; que un cáncer se lleve a vuestros hijos o los mato yo". Mientras continuaba cambiando de habitación a través de la pared, y golpeando las puertas respectivas con la intención de forzarlas.

Los agentes vieron a través de las cámaras de videovigilancia que el preso sostenía en su mano lo que parecía un objeto punzante obtenido tras la fractura de los muebles de la habitación, el cual esgrimía de manera amenazante. Los responsables situaron entonces un retén de seguridad frente a las puertas de ambas habitaciones, compuesto por funcionarios con casco y escudo, en previsión de que pudiera desencajar alguna de ellas, solicitando la presencia de un agente con 'taser'.

Tras varios tensos minutos, un negociador consiguió que B.C. desistiese en su comportamiento tirando el objeto punzante al suelo y siguiendo las órdenes que se le daba en ese momento desde la Policía Nacional.

Dos agujeros en la pared y mobiliario destrozado

Al entrar en la habitación, los agentes se encontraron con dos agujeros en la pared que separaba ambas habitaciones, dos sillas rotas y desperfectos en las puertas y mangueras de oxígeno dejándolas totalmente inutilizadas .

Varios sanitarios suministraron al recluso hasta dos dosis de relajantes y cuando surtieron efecto en el interno, éste quedó ingresado en el módulo del Área de Acceso Restringido, para lo cual tuvieron que realizar cambios en algunas habitaciones donde se encontraban otros reclusos.

En el juicio, fiscalía ha pedido para el recluso, defendido por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, el pago de una multa de 5.000 euros que deberá pagar al Servicio de Salud, así como una pena de 12 meses de multa con una cuota diaria de 10 euros.

Comentarios