Oleada de rescates en el Pirineo: 14 intervenciones de la Guardia Civil en menos de una semana

El martes falleció un montañero al precipitarse en el pico Gabietos
Rescate en el paraje de Mas de San Pere, en Isábena. / GUARDIA CIVIL
Rescate en el paraje de Mas de San Pere, en Isábena. / GUARDIA CIVIL

En apenas seis días, desde el martes 2 de septiembre, los equipos de montaña de la Guardia Civil han tenido que realizar 14 operaciones de rescate en distintos puntos del Pirineo. La mayoría de las actuaciones estuvieron motivadas por caídas en senderos o zonas de difícil acceso, que derivaron en fracturas y traumatismos, aunque también se han registrado accidentes de moto, pérdidas de orientación y episodios de agotamiento físico en alta montaña.

El sábado 6 de septiembre fueron atendidas cuatro emergencias en una sola jornada. Entre ellas figuran dos siniestros de motociclistas en la provincia de Huesca. El primero ocurrió en el paraje de Mas de San Pere, en Isábena. Un hombre de 62 años, vecino de Madrid, sufrió un politraumatismo tras caerse de la moto. El herido fue evacuado en helicóptero hasta Foradada del Toscar y, posteriormente, trasladado en ambulancia al Hospital San Jorge de Huesca. Ese mismo día, en Betesa (Arén), un motorista de nacionalidad italiana de 35 años se fracturó un pie en otra caída. El GREIM de Benasque intervino en el rescate y lo trasladó en helicóptero a la helisuperficie de Benasque, desde donde fue conducido al Hospital de Barbastro.

Ese sábado también fue atendido un montañero que se fracturó la muñeca en Canal Roya y, en paralelo, dos excursionistas de Tarragona quedaron enriscados en el glaciar del Aneto. En este último caso, un hombre y una mujer de 43 y 55 años quedaron bloqueados en una zona muy expuesta y cubierta de hielo, dentro del Parque Natural de Posets-Maladeta. La Guardia Civil movilizó al GREIM y a la unidad aérea de Benasque. Tras localizar a los afectados desde el helicóptero, pudieron ser evacuados sin lesiones, aunque la operación resultó especialmente compleja por las condiciones del terreno.

Las caídas en rutas, con lesiones en extremidades y traumatismos, fueron la causa más común durante la semana. Se registraron fracturas de muñeca, tibia, pie y mano en distintos incidentes. Otro de los motivos recurrentes fue la desorientación en alta montaña. Al menos cuatro grupos de senderistas fueron localizados tras perderse en lugares como Gabietos, Morrón de los Maquis o el barranco de Remáscaro. En algunos casos fue necesario movilizar a los equipos de rescate por bloqueos en zonas escarpadas, como ocurrió en la Punta de las Olas (Fanlo) y en el propio glaciar del Aneto.

Los agentes también intervinieron en situaciones relacionadas con problemas de salud que impidieron a los deportistas continuar sus actividades. Entre los casos figuran cuadros de agotamiento, episodios leves de hipotermia, cólicos y náuseas, que se produjeron en lugares como el refugio de Respomuso o el Pico Torre de Marboré.

La nota más trágica de la semana se produjo el martes 2 de septiembre, cuando un montañero falleció al precipitarse en el pico Gabietos, en el término municipal de Fanlo. Este fue el único caso con desenlace mortal en la serie de rescates registrados.

Según los datos facilitados, el balance de esta primera semana de septiembre confirma un inicio intenso de mes para el GREIM. A pesar de que las intervenciones han sido numerosas, la Guardia Civil destaca que el volumen de rescates está siendo inferior al de 2024, un verano que estuvo marcado por la masiva afluencia de visitantes en la cordillera pirenaica.

En total, los especialistas de montaña de la Guardia Civil completaron 14 operaciones en seis días. La mayoría correspondieron a incidencias leves, aunque algunas, como los accidentes de moto y el rescate en el glaciar del Aneto, destacan por la gravedad de sus circunstancias. El domingo 7 de septiembre únicamente se registró una actuación, lo que permitió cerrar la semana con un ritmo de emergencias más moderado.

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