Una pelea entre mujeres que habían compartido novio acaba en un juzgado y con denuncias cruzadas

La denunciante explicó a la policía que una ex pareja de un novio suyo se acercó a ella y le pegó una bofetada

Imagen del rostro de la denunciante cuando fue al hospital a curar sus heridas/Cedida a H.A.
Imagen del rostro de la denunciante cuando fue al hospital a curar sus heridas/Cedida a H.A.

La pelea comenzó en el bar Norte, en la calle Caspe, el cinco de enero de 2024 sobre las diez y media de la noche. La denunciante, que responde a las iniciales Y.M.H. se encontraba en el bar cuando, en un momento dado, se dirigió al aseo para secarse porque alguien le había derramado bebida encima.

Según ha podido saber HOY ARAGÓN, cuando llegó al cuarto de baño, había varias chicas esperando para entrar al inodoro, y entre ellas reconoció a una como la actual pareja de su novio de hace años, a quien conocía de vista pero ni siquiera sabía su nombre y nunca antes había hablado ni tenido ningún problema.

La mujer comenzó a secarse la ropa y cuando le tocó el turno de acceder al baño entró al mismo, desabrochándose la ropa para continuar secándose en su interior, cuando de repente, esta chica abrió la puerta del aseo, diciéndole: "Me tienes cansada", al tiempo que le daba una bofetada.

Al tiempo que le daba en la cara, notó que la presunta agresora le había cortado con algún objeto que llevaba, siendo algo metálico y punzante que la presunta víctima de la agresión no alcanzó a ver.

Tras la bofetada, la víctima le recriminó que le hubiese cortado y decidió defenderse de dicha agresión, momento en el que ambas mujeres empezaron a forcejear.  Después, la denunciante se marchó al Hospital Lozano Blesa para recibir atención médica. En el informe que los sanitarios que la atendieron hicieron tras hacerle las correspondientes curas determinaron que se trataba de heridas incisas múltiples.

La presunta agresora, según la denunciante, es una chica de unos 30 años de edad, de origen dominicano, de cabello largo y moreno, de unos 160 cm de estatura, delgada, a la cual identificaría sin duda alguna ya que la conoce de vista, pese a no haber hablado nunca con ella antes de la agresión.

Otra versión de los hechos completamente distinta

Por su parte, la que dio la primera bofetada declaró que, efectivamente, estaba en el bar de la calle Caspe acompañada aquella noche de su hermana y vio a la denunciante, a la que conocía de vista y con la que ha tenido algún roce anteriormente, al ser la expareja de una pareja anterior de ella.

Explicó también a la policía que  había tenido un pequeño problema con la otra joven día atrás, y que le estuvo provocando, hasta llegar al punto de empujarla, teniendo al final que marcharse del lugar en el que estaba.

El día del enfrentamiento, dijo que fue la denunciante quien la siguió al baño y se puso junto a ella en la fila, comenzando a molestarla y a intentar colarse para entrar al servicio. En un momento determinado, cuando ambas se encontraban en el interior del servicio, perdió los  papeles y reconoció la agresión.

La bronca acabó con lesiones tales como arañazos en la zona de la cara, moraduras en los brazos, incluso un fuerte mordisco en la zona del pecho izquierdo de una de las implicadas en la pelea. Acabó añadiendo que la otra mujer, que le acusaba de agresión, es una persona muy problemática, y tiene miedo que pueda volver a agredirle en un futuro, ya sabe que ha agredido a otras personas anteriormente.

Entre estas dos versiones y la aportación de testigos de la pelea, se celebraba el juicio en el Palacio de Justicia de Zaragoza. Fiscalía pedía multa para ambas de dos meses a razón de 8 euros al día.

La defensa de la denunciante, representada por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, pedía la absolución para Y.M.H. y para la otra mujer implicada una multa que, junto a la responsabilidad civil, alcanzaban los 15.000 euros.

Comentarios