Ésta podría ser la condena a un hombre por acosar un año a su vecina: "Quería tener algo conmigo"
La vida de una zaragozana que vivía en el barrio de Valdespartera cambió por completo en agosto de 2023. Por aquel entonces comenzó el acoso sistemático por parte de uno de sus vecinos de un bloque contiguo de viviendas.
El presunto acosador que responde a las iniciales C.D.T., dice fiscalía tras la denuncia de esta vecina, siempre tuvo una evidente intención de perturbar el animo y la tranquilidad de la víctima, con la que pretendía al parecer, mantener una relación sentimental.
Ella, según explicó a la Policía Nacional, se negó desde el primer momento, pero ambos vivían demasiado cerca, en portales contiguos y compartían como vecinos terraza y pared en dos de las estancias de su casa.
Desde hace un año y de forma continuada comenzó un acoso continuo hacia ella. En múltiples ocasiones, prácticamente a diario, la llamaba al timbre del portero automático, especialmente en horas nocturnas, o buscaba encuentros casuales con ella.
Este hombre trataba, dice el ministerio fiscal del caso, de coincidir con sus horarios y en los lugares que su vecina frecuentaba, tanto en zonas comunes de las viviendas donde ambos vivían, como en la calle.
La situación de persecución que sufría la víctima por parte del acusado la llevó incluso a cambiar sus hábitos de vida y rutinas diarias e incluso de domicilio de manera temporal, decidiendo marcharse a casa de sus padres durante una temporada, "con el consiguiente quebranto de su tranquilidad y sosiego".
Ella sufrió, según relató y tras las pruebas periciales pertinentes, un trastorno ansioso depresivo, por el que llegó a precisar de tratamiento psiquiátrico y psicológico durante casi cuatro meses y tiene secuelas de las que todavía se está recuperando.
DENUNCIADO CUATRO MESES DESPUÉS DE COMENZAR EL ACOSO
Esta vecina de Valdespartera aguantó lo suyo hasta que decidió denunciar el caso de acoso que sufría a mediados del mes de noviembre de 2023. sucedió justo después de que el acusado tratase de localizarla.
Para ello, C.D.T. estuvo llamando a los timbres de varios vecinos hasta que llegó a localizarla en la casa de uno de ellos que es Policía Nacional donde ella se refugió con la intención que protegerse de cualquier reacción de su presunto acosador.
Éste se presentó en el domicilio del policía donde la víctima se había refugiado, insultándola y amenazándola delante del otro vecino. La mujer, que vivía sola en su vivienda, tiene 43 años y es profesora de educación primaria, relató que durante el acoso, todas estas situaciones se fueron intensificando hasta que empezó a sentirme muy angustiada y a tener verdadero miedo.
El pasado mes de junio y a pesar de la denuncia en vigor, el acusado la vio en la acera de enfrente y, según la mujer, le miró y, antes de acceder a su portal, y le dijo que tuviera cuidado. La víctima de este acoso volvió a irse de casa y regresó ya de noche.
Una vez en su casa, escuchó los gritos de su presunto acosador. Llamó a una amiga para no sentirse sola y el hombre, al escucharlas hablar, empezó a dar golpes a la pared y a proferir insultos contras ellas.
El caso esta en manos del juez que deberá dictar una sentencia la respecto hacia C.D.T., defendido por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen. Mientras, desde Fiscalía solicitan una pena por un delito de acoso continuado.
Por ello solicita para el acusado una multa que asciende a cerca de tres mil euros y la prohibición de aproximarse a su víctima a menos de 100 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio o procedimiento por 3 años. Además la indemnizará con 3.600 euros por los daños psicológicos causados. La defensa pide una multa menor y alega que se podría llegar a un acuerdo antes del juicio. Ahora todo está en manos del magistrado.