Llama a la Policía para que detengan a su pareja por insultarle y tratar de agredirle

La víctima declaró que su ex pareja ya le había agredido físicamente dándole un tortazo en la cara meses antes de estos últimos hechos
Imagen de un vehículo de la Policía Nacional / E.P.
Imagen de un vehículo de la Policía Nacional / E.P.

Los hechos se produjeron el primer día del año en torno a las nueve de la noche. El autor de unos presuntos malos tratos psíquicos era detenido en su casa un día después tras haber sido dado de alta en el hospital Universitario Miguel Servet después de intentar suicidarse.

Todo comenzó  como ya hemos comentado, el día anterior, justo cuando acabábamos de entrar en 2025 y en un piso en la calle San Joaquín, de Zaragoza. La víctima relataba a los agentes en su posterior declaración que hace un año comenzó una relación con un hombre, haciéndose pareja de hecho en el mes de junio del año 2024. Desde entonces vivían juntos y no tenían hijos en común.

La noche del uno de enero, cuando ambos se encontraban en su casa, según la víctima, su pareja se encontraba bastante ebrio, y empezó a increparle e insultarle: "no sirves para nada; yo te doy todo y tu no me ayudas con nada. Vete a tomar por c., h. de p.".

El hijo de ella, de 21 años de edad, que también se encontraba en el domicilio, se interpuso entre ambos ya que, explicaba su madre, el hombre estaba cada vez más violento y en ese momento se encaraba físicamente con ella. 

 

Al ver que la situación no se calmaba, ella le dijo que se iba de casa con su hijo y él le pidió las llaves antes de que se fuese. Cogió alguna de sus pertenencias y los guardó en una maleta, marchándose del domicilio con su primogénito. 

Instantes después empezó a recibir mensajes de su pareja donde se podían leer "eres una p. bruja, mataré a tu hijo; lo mataré, lo doblaré, lo mataré", repetía en dichos mensajes. Esa misma noche también envió un mensaje de texto de WhatsApp a una amiga suya en la que insistía en que iba a matar al hijo de su pareja.

La víctima huyó de la casa y explicó que después, como tenían reserva en una conocida discoteca, acudió allí. Como el presunto agresor también la tenia, se personó allí y, al ver a su entonces pareja, se acercó y le tiró la copa que llevaba en las manos a los pies.

Instantes después, al ver el altercado, fue expulsado de la sala de fiestas por el equipo de vigilantes de seguridad de la misma, quienes no le volvieron a dejar entrar a pesar de su reiterada insistencia y agresividad.

"Me pegó un tortazo en la cara"

 La presunta víctima también declaró ante los investigadores de la Policía Nacional que durante el pasado mes de mayo y tras una discusión en la su entonces pareja se encontraba ebrio, éste le propinó un tortazo en plena cara.

"Le tengo miedo porque cuando se enfada o se encuentra ebrio, me grita y se le encara conmigo y me siento muy intimidada", repetía a los policías que le tomaban dicha declaración. Finalmente dijo que no necesitaba ir al médico ya que no tenía heridas físicas de consideración.

El juez instructor del caso ha condenado al el acusado que responde a las iniciales S.F.S., defendido por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, ha no acercarse a su ex pareja, defendida por la letrada Esmeralda Pastor, a menos de 200 metros ni tener ningún contacto telefónico, por mensajes o redes sociales con ella, su hijo o cualquier allegado. 

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