Un presunto maltratador quebranta la orden de alejamiento y amenaza a su ex: "Temo por mi vida"

El hombre tuvo una relación breve con su víctima pero lleva más de seis meses acosándola a pesar de las numerosas órdenes de alejamiento que los jueces le imponen y que el quebranta constantemente.

Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de junio en un bar de Paseo Calanda, en Zaragoza. Desde allí la víctima llama al 091 y cuando se personan dos agentes de Policía Nacional encuentran a la mujer muy alterada.

Les explica que su ex pareja, que tiene dictada por orden judicial una orden de alejamiento por malos tratos, se ha acercado a ella, quebrantando dicha orden, y como consecuencia de ello tiene mucho miedo.

La joven, de 28 años, según testigos presenciales, llora sin parar y se encuentra en un "alto estado de nerviosismo". "Estaba con una amiga en la terraza del bar y he visto como mi ex se ha acercado y al verme se ha quedado mirándome durante varios minutos de forma desafiante, sin apartarnos la mirada", contó a los agentes.

Sigue en su relato que solo cesó en su actitud en el momento en el que vio a su amiga sacar su teléfono móvil para llamar a la Policía, momento en el cual abandonó el lugar. La situación de tensión que vivió esta víctima no acabó ahí.

Pasados cinco minutos, el hombre volvía a la terraza del bar, esta vez pasando a escasos metros de su ex pareja, y llegó a detenerse junto a ésta y su amiga para pedir un cigarro a una tercera persona, permaneciendo en el lugar hasta darse cuenta que la amiga de la víctima volvía a sacar su teléfono para volver a llamar a la policía.

Tras entrevistarse con la mujer, los policías comunican, a través del canal de comunicación policial, la descripción y vestimenta del hombre así como su dirección de huida. Minutos después es localizado por una patrulla policial de paisano. Cuando le preguntan por los hechos dice que venía de un bar en el que estaba su ex pareja pero que no se ha acercado a ella.

Después de detenerle comprueban que le consta en vigor un 'control específico' dictado por el Juzgado de lo Penal número ocho de Zaragoza por malos tratos en el ámbito familiar. Por esa orden judicial, tiene prohibido aproximarse a la víctima a una distancia no inferior a 200 metros.

"ME CONFORMO CON OIR TU VOZ"

Además de lo manifestado por la víctima, y dado que en el momento en el que ha localizado a este hombre, los policías comprueban que se encuentra a una distancia aproximada de 150 metros de Pilar, por eso se procede a su detención.

La víctima también contó a los agentes que siete días antes de estos hechos recibió una llamada desde un número oculto y al contestar nadie respondía. Ella cree que es su ex, ya que en mensajes anteriores ya denunciados, le decía que se conformaba con oír su voz.

La madre de su ex también le había llamado la misma mañana de los hechos pero no había cogido la llamada ya que un día le explicó que la familia de su ex pareja no podía tampoco tener contacto con ella por orden judicial.

La relación con su ex duró diez días, los suficientes para que esta mujer lleve seis meses soportando este acoso, dice, desde su ruptura sentimental, y tiene miedo porque dice que su ex está obsesionado con ella y le cree capaz de cualquier cosa.

"No salgo de casa sola y si lo hago es acompañada de gente y siempre a sitios con multitud. Vivo constantemente en un estado de ansiedad. ¿Cuántas veces tiene que quebrantar la orden de alejamiento para que le ingresen en prisión una temporada y poder vivir con algo de paz?". se sincera.

La policía ha establecido sobre la víctima una valoración de riesgo con nivel alto, ya que considera que ella tiene un miedo real por su integridad física y él muestra conductas de acoso y control permanentemente. Tras su ingreso en prisión, el denunciado, representado por Luis Ángel Marcen y Carmen Sánchez, fue puesto en libertad hace una semana con pulsera de geolocalización y ésta no paraba de dar avisos así que volvió a ingresar en Zuera.

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