Veinte días para el juicio de 'la manada' de Zaragoza: "Le dijeron que tenía que sacarse del cuerpo al demonio"
Todo transcurrió la tarde del 23 de junio de 2020. La joven de 21 años, L.O., se fue de su casa para irse con unos amigos que le habían dicho que iban a ir al chalet de uno de ellos con la intención de bañarse en la piscina.
Se citaron en el parque de La Granja y se reunió con dos de los procesados, M.S. y S.G, con quienes bebió unas cervezas y fumó algún porro. Después se juntaron con el resto de los encausados, E.A, J.E., P.A., J.P.E. y M.K.A. y fueron al piso de uno de ellos en la calle Antonio Maura.
Al llegar ahí, según el informe de Fiscalía, la joven comenzó a encontrarse mal, a tener alucinaciones y a “sentir presencias”, diciendo a sus compañeros de fiesta que estaba indispuesta y que prefería marcharse, pero los acusados que la acompañaban se negaron y le dijeron que se quitara la ropa, que necesitaba un ritual de curación y "que tenía que follar" para curarse.
Presa de un estado de confusión, se quitó la ropa en un dormitorio de esa casa, al que fueron entrando de forma sucesiva los procesados, manteniendo relaciones sexuales de forma reiterada con ella.
El estado de confusión y aturdimiento en el que se hallaba le hizo adoptar una actitud de sometimiento y pasividad, e hizo lo que los procesados le decían que hiciera, aceptando que uno tras otro la penetraran pues “quería sacarse del cuerpo al demonio”.
Casi una veintena de vídeos con un teléfono móvil
Durante esa madrugada del 24 de junio, las penetraciones vaginales y anales a la joven y las felaciones que tuvo que hacer fueron diversas. Todos, los siete procesados, según el Ministerio Fiscal, participaron en dichas acciones, incluso grabaron en video varias de ellas con un móvil.
En el teléfono de uno de ellos encontraron hasta 16 vídeos grabados en menos de dos horas. En estas grabaciones se puede observar como uno de los procesados violaba a la joven, estando ella de espaldas y de rodillas, "quejándose y llorando con la voz ronca". Mientras, otro de los chicos se masturbaba y le sujetaba de la cabeza y un tercero contemplaba la escena riéndose.
En otra grabación, se ve a la víctima tumbada en un colchón y con las rodillas apoyadas en él, quejándose y con signos de agotamiento. Al mismo tiempo, uno de los procesados está de rodillas posicionado a la altura de la cabeza de la joven. Durante parte de la grabación se oye a uno de los procesados sin poder concretar quien, que grita “carnaval, uh, uh, uh, uh, carnaval”.
En otro vídeo, mientras unos practican sexo con la mujer otros entonan a modo de canción la frase “calne, calne, calne, calne pa los tigres". Todos fueron turnándose, según Fiscalía, durante dos días para tener relaciones sexuales con la joven, mientras ésta alternaba momentos de abatimiento, en los que llegaba a estar casi inerte, con otros de gran excitación, en los que movía descontroladamente brazos y piernas.
Dos días después, la mujer salió del piso con uno de los procesados y fue encontrada por una viandante que avisó a la Policía Nacional, pues la joven se encontraba echada en el suelo en la Avenida Cesáreo Alierta, moviendo de forma compulsiva los brazos mientras que con los pies golpeaba el suelo.
Fue derivada luego al Hospital Royo Villanova, donde estuvo ingresada una semana y media en el área de psiquiatría, siguiendo en tratamiento por el brote psicótico que padeció. Nunca quiso denunciar y fue el Ministerio Fiscal quien ejerció la acción penal contra los investigados, vinculados a la banda de origen latino 'Dominican Don't Play'.
El próximo día nueve de diciembre comenzará el juicio contra los siete acusados, defendidos por los letrados Marina Ons, Carlos Estremera, Cristian Monclús, Enrique López, Jesús Badenas, y Rebeca Fatás. Fiscalía pedirá por el delito continuado de violación las penas de quince años de prisión a cada uno de ellos, así como la prohibición de comunicación, por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual, y a 8 años de libertad vigilada.



