Un pandillero que apuñaló a otro miembro de una banda rival en Zaragoza vuelve a atacarle dos años después

El último ataque se produjo en 2024 a la salida de una discoteca y los agresores estuvieron esperando más de una hora a la víctima con machetes y palos
Imagen del momento del último ataque en 2024/ H.A.
Imagen del momento del último ataque en 2024/ H.A.

Cuando llegaron al bar 'Latin Palace' los agentes de policía la reyerta se había terminado y tan solo quedaba en el lugar de los hechos un chico con la pierna derecha abierta por un corte profundo. La víctima, E.L.R., de 23 años y miembro declarado de la banda juvenil conocida como 'Los Trinitarios', no parecía sentir mucho dolor y balbuceaba debido en ese momento a su estado de embriaguez.

El joven explicó a los agentes que cuando salió de la discoteca se encontró con unos chicos que reconocida como miembros activos de los 'Dominican dont play'. Dijo que sin mediar palabra empezaron a pegarle y uno de ellos le dio por detrás con lo que pudiera ser una barra extensible u objeto similar, causándole una fractura abierta.

Otros pandilleros, presuntos miembros de la banda 'DDP' siguieron pegándole con botellas, algunas de ellas rotas. Toda la secuencia de los hechos quedó grabada gracias a las cámaras de videovigilancia dependientes del Ayuntamiento de Zaragoza.

Era viernes, uno de noviembre de 2024 y no era la primera agresión de la que este joven había sido víctima. "Yo salí a la calle y en ese momento oí gritar a lo lejos 'problema', y al girarme hacia donde gritaban, vi venir hacia él a 'El Mohicano'", relató en su declaración.

Fue este conocido miembro de los 'DDP' en Zaragoza quien le provocó la herida por la que se le acusa de tentativa de asesinato. Según varios testigos, llevaba un machete de grandes dimensiones con el que le cortó en la pierna, produciéndole la herida por la que ha tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Entre los agresores había otro joven al que la víctima ya conocía con anterioridad por su permanente rivalidad entre ambas bandas juveniles y al que en su entorno lo conocen como 'Nika'. "Tiene entre 17 y 19 años de edad y lleva un tatuaje en la zona de la garganta", explicó después antes de que la policía lo detuviese.

SEGUNDA VEZ QUE LE ATACA

Según la declaración en aquel momento de la víctima, el 'Nika' le atacó con una botella de cristal en la primera ocasión que lo vio. El joven, de nombre B.A., de origen ecuatoriano y de 18 años de edad, ya había tenido, según la víctima, concretamente hace dos años un altercado con él.

"Aquella vez me apuñaló en varias partes del cuerpo con la intención de hacerme mucho daño", declaraba. Según fuentes cercanas al caso, este altercado se produjo cuando ambos, víctima y agresor, eran menores de edad.

Se da la circunstancia de que estos jóvenes  que no abandonan estas bandas juveniles en Zaragoza suelen encontrarse en varios percances a lo largo de los años de pertenencia en la banda, bien por lograr un status o bien por simplemente, como pasó a la salida del 'Latin Palace', coincidir siendo rivales en un local.

Para uno de los agresores, el ataque se produjo porque "estaba continuamente 'bajando la corona'", algo parecido a provocar o tentar a un rival entrando en su territorio. Un policía que estuvo presente si que vio que la víctima llevaba un rosario de color verde, el cual es el color identificativo de 'Los Trinitarios'.

“Ya está casi curada, pero quiero denunciar al que me la hizo”

La víctima, defendida por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, que conoce claramente a sus agresores y se mueve en zonas donde existe una cierta rivalidad entre bandas, asegura que quiere denunciar de nuevo a sus atacantes. "Ya está casi curada, pero quiero denunciar al que me la hizo”, explicaba cuando fue dado de alta en el hospital.

En las diligencias, los investigadores apuntaban a una intención homicida o de causar el máximo daño posible a la víctima, "atendiendo a una de las zonas lesionadas como es el cráneo, es sobradamente conocido que cualquier acometimiento traumático violento que se lleva a cabo en ese lugar puede dar lugar a fatales consecuencias", añadían en el informe.

Por otro lado la actitud de espera y vigilante de los cuatro detenidos que esperaron más de una hora en el exterior del establecimiento a la víctima muestra una clara premeditación. "Buscaron el momento más adecuado, haciéndose valer de su superioridad y con la fuerza necesaria para hacer mucho daño".

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