Tiene una relación fuera del matrimonio y acaba denunciado por su amante por agresión sexual

Mantenían relaciones sexuales conocidas por sus respectivas parejas ya que tenían relaciones abiertas incluso con terceras personas
Imagen del acusado durante la celebración del juicio/H.A.
Imagen del acusado durante la celebración del juicio/H.A.

Un caso de agresión sexual que, como explicaba la abogada de una de las partes antes del juicio, tiene mucha miga e intrahistoria. La tiene, ya que los protagonistas de este caso con dos denuncias de índole sexual que ha acabado en la sección primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza.

El acusado, un chico de Zaragoza al que acompañaba su mujer a la sala de vistas y le despedía con un beso. Una vez en su interior y ante la presencia de la magistrada y presidenta de la sala se intentaba explicar acerca de lo sucedido hace ya 4 años.

Dos agresiones sexuales en 2021 y 2022 marcaban la agenda de un juicio largo, con testigos y peritos por ambas partes. Víctima y acusado se conocieron en el trabajo, en el quirófano, como ha explicado el acusado en la sala. 

A partir de ahí comenzaban una relación sentimental y que no ocultaban ya que, a pesar de estar ambos viviendo con sus parejas, tenían unas relaciones abiertas y consentidas. De hecho, la mujer del encausado conocía bien a la víctima, a la que en un momento de la relación de su marido con ella, invitó a vivir a su casa con sus dos hijas cuando a ella le dejó su novio.

"Nos veíamos y quedábamos para mantener relaciones sexuales, siempre consentidas y siempre con anticonceptivos", decía él en la sala. Incluso cuando le preguntaron por las fechas en las que supuestamente se produjeron las agresiones sexuales, él insistió en su inocencia. "Ni le forcé a nada ni lo hicimos sin preservativo", aseguraba.

En un momento de su testimonio, de más de media hora, y a pesar de no venir al caso, le dijo a la jueza que su nombre y profesión había salido en un medio de comunicación y se sentía prejuzgado y expuesto, además de que sus hijas se han enterado de todo y de nada ha servido, añadió, que quisiese protegerlas.

A partir de ese momento y a pesar de las lagunas que aseguraba tener ya que habían pasado más de tres años desde que se produjeran los hechos, el acusado relató y respondió dando su versión cuando incidían en dos fechas, agosto y octubre de 2021. La primera, diez días después de la que víctima, con problemas psicológicos desde 2014, tuviese un intento autolítico.

"Me escribió porque no estaba bien y fui a acompañarle y estar con ella; de hecho cuando lo dejó con su pareja y me pidió vivir un tiempo conmigo y mi mujer no me negué", aseguraba. Detalles y pormenores aparte, fue tajante con su intencionalidad siempre que le preguntaban y explicó que su mujer sabía en todo momento lo que pasaba. "Yo deje esta relación porque tenía la ilusión de tener más hijos con mi mujer", sentenciaba.

"Me dijo que se pusiese a un ladito y me agredió sexualmente"

Llegaba el turno de la víctima que, oculta tras un biombo, dejaba explicaba su versión de los hechos y el motivo de sus denuncias. "Aquellas veces me forzó, primero intentando darme un beso y segundo, mientras estaba en su casa, agrediéndome sexualmente sin condón", detalló la mujer.

En en esta segunda ocasión, la que tuvo lugar en casa del acusado, donde también vivían su mujer y sus dos hijas, cuando detallaba con más profundidad lo sucedido. "Estaba echando la siesta y entró el desnudo; me dijo que me echara a un ladito y se metió en la cama de noventa y con una pared al lado. No tenía salida y me sentí indefensa. Me penetró vaginalmente por delante y por detrás, y no utilizó preservativo", relató ante la jueza.

Además, a respuesta del ministerio fiscal, explicaba que el acusado era muy celoso y que no veía con buenos ojos otras relaciones que la víctima tenía con otros hombres. Respecto al final de la relación, dijo que lo había dejado por su situación emocional y porque no quería ya estar con él y éste, explicó, no lo aceptaba.

En otra de las agresiones sexuales habían quedado para cenar y antes de dicha cena él le tocó los pechos sin su consentimiento. A pesar de esto, ambos fueron a cenar y a la vuelta, explicó la víctima, con la excusa de subir al baño le pidió entrar en su piso y ahí volvió a agredirla. Dos agresiones por las que el ministerio fiscal y la acusación particular piden 15 años de prisión, pena a la que se opone lógicamente la defensa que solicita su absolución. 

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