Tres robos en el colegio Jesuitas de Zaragoza en un mes: tres menores culpables
Los hechos tuvieron lugar el pasado 25 de mayo sobre la una de la madrugada en la calle Padre Arrupe, en las instalaciones del colegio El Salvador. El vigilante de seguridad llamada a la Sala CIMACC de la Policía Nacional ya que había observado una ventana del colegio rota y echaba en falta algunos objetos en el interior.
Cuando llegan los agentes les dice que ha observado como en el comedor principal del colegio uno de los cristales estaba roto, y ha visto como la puerta de acceso a las cocinas estaba totalmente dañada, al parecer con un extintor, el cual se encontraba tirado en el suelo junto a la puerta.
Contaba además que en el último mes, es la tercera vez que han entrado a robar por lo que cree que puede haber gente en el interior del centro educativo. Los policías revisan habitación por habitación hasta que encuentran a tres jóvenes agazapados en el interior de uno de los comedores del colegio.
Los retienen mientras revisan todas las instalaciones para comprobar que no hay más daños y descubren que en los vestuarios de los trabajadores de las cocinas como las taquillas están abiertas y todo está revuelto y tirado por el suelo. También han abierto las cámaras frigoríficas y hay alimentos abiertos y a medio consumir, además de productos congelados tirados por el suelo.
Las puertas de algunas de las estancias del centro están dañadas con golpes, puñetazos y patadas. El vigilante insiste es que todo lo podrían haber hecho los jóvenes, ya que a las nueve de la noche cuando ha llegado el colegio estaba cerrado y sin ningún daño.
Este responsable de seguridad privada asegura que hace unos días a la directora le desaparecieron un juego de llaves de las estancias del colegio. Los policías localizan dichas llaves entre las pertenencias de los jóvenes. Entre otras pertenencias intervenidas a los detenidos hay también enseres personales que podrían ser de una residencia que se encuentra en la parte superior del colegio.
Tras una investigación de cómo pudo ser el robo y parte de la confesión voluntaria de los menores detenidos, los policías concluyen que rompieron un cristal de una ventana del balcón de acceso al comedor y, una vez dentro del comedor, rompieron también una puerta de madera de acceso a la zona de cocinas y el cristal superior de de esta puerta.
Cuando fueron detenidos estaban comiendo y bebiendo cava
También realizaron pintadas en varias paredes, registraron las taquillas de uno de los vestuarios y tiraron todo por el suelo. Rompieron huevos en las paredes, robaron comida y ensuciaron varias zonas del centro. Una vez en las cocinas robaron una Tablet, comida, un botiquín, varios botes de champú, un neceser, cinco cuchillos grandes de cocina y las llaves de acceso.
La directora del centro denunció los hechos y elaboró una relación de gastos por los daños ocasionados en el robo. En total cerca de 4.000 euros que incluyen arreglos de cristales, comida, objetos robados y pintadas en diversas instalaciones del colegio.
Los tres menores detenidos confesaban la autoría de los daños en el colegio Jesuitas y son trasladados a una Comisaría y, tras hablar con sus tutores y padres, fueron entregados a éstos a la espera del juicio por robo con violencia.
En el juicio, que se celebró ayer en una de las salas de menores del Palacio de Justicia de Zaragoza, dos de los tres acusados, representados por los letrados Carmen Sánchez , Carmen Senra Jiménez, Luis Ángel Marcen y Marina Veron, no se presentaban a la vista sin alegar ningún tipo de justificación, y el tercero admitía cumplir diez meses de libertad vigilada de los doce que pedía Fiscalía de Menores.

