Confiesa que drogó y violó a una amiga mientras veían una película en su casa

Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de agosto de 2021 y existía una cierta confianza entre ambos ya que las familias se conocían

Víctima y presunto agresor eran amigos y se conocían desde hace más de diez años. Ambas familias tenían una buena relación y nunca se llegó a sospechar que algo así podría llegar a pasar. El siete de agosto de 2021, el acusado invitó a cenar y a ver una película y a pasar la noche en su casa a N. C.M., ya que sus padres estaban fuera de vacaciones.

La madre de la víctima, una joven de 24 años con una discapacidad reconocida desde el año 2014 por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales de un 40% debido a un ligero retraso madurativo, accedió a que su hija fuera por la confianza que unía a ambas familias.

Según el informe de la Fiscalía y tras conocer las pruebas físicas, testificales y periciales del caso, el joven, que responde a las iniciales P.F.O., "con un ánimo lascivo" ofreció a la joven una vaso con un refresco en el que había disuelto presuntamente un número no determinado de comprimidos de Lozacepan.

Ella quedó, según este informe, desorientada y e impedida para hacer frente a cualquier situación y él aprovechó, presuntamente, para abusar de ella sexualmente llegando a penetrarla por vía vaginal. Tras pasar la noche en casa del acusado, éste, sobre las tres de la tarde del día siguiente, acompañó a la chica a su casa dejándola, al parecer, en el portal. 

su madre, médico de profesión, al verla tambaleándose, ojerosa, con ganas de vomitar y con midriasis, dilatación de las pupilas, intuyó que podría haber sido drogada y la llevó rápidamente a urgencias del hospital Nuestra Señora de Gracia.

Las pruebas arrojaron un resultado positivo en benzodiacepina y tuvo que estar en observación varias horas debido al estado en el que se encontraba. Según el informe del Instituto de Medicina Legal de Aragón, la joven presentaba un estado de vulnerabilidad psicológica con anterioridad a los hechos por situación y el contexto psico-social.

Dos años después de esta presunta violación, la víctima, según fuentes consultadas por HOY ARAGÓN, ha perdido la confianza en las personas y le cuesta mucho más abrirse y establecer relaciones de amistad.

Reconoció los hechos ante el juez

Al parecer, el acusado se habría puesto en contacto la noche de los hechos con la madre de la víctima para explicarle que ésta había tomado algo que le había sentado mal y ambos se habían acostado en camas de habitaciones diferentes.

Tras los hechos, F.P.O. confesó en sede judicial a presuntas del magistrado instructor del caso que la había penetrado vaginalmente. Más de dos años después tenía lugar el juicio en la Audiencia Provincial de Zaragoza por un delito de agresión sexual y otro de lesiones al presuntamente drogar a la víctima con una intencionalidad.

El joven, sin antecedentes penales, se enfrenta a estos dos delitos por los que podría acumular una pena de 13 años de prisión. Nueve por abuso sexual con penetración, y cuatro por un delito de lesiones. 

Además, tendría a obligación de participar en cursos y programas formativos de educación sexual durante ocho años, y durante 17 no podrá trabajar en centros donde haya contacto regular o directo con personas menores de edad.

No podrá tampoco acercarse a la víctima a una distancia inferior a mil metros ni comunicarse con ella de cualquier manera durante los próximos 21 años. La acusación y fiscalía piden también una indemnización de hasta 40.000 euros por los daños causados a N.C.M.

Una relación de amistad personal y entre dos familias durante más de una década que se vio presuntamente truncada una noche de verano. Más allá de la pena que imponga el presidente de la Sala Tercera de lo penal, este delito va a marcar a los dos jóvenes para siempre.

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