Sentencia del juicio de Daniel Sancho: condenado a cadena perpetua por el asesinato de Edwin Arrieta

La publicación de la sentencia cierra más de 400 días de uno de los crímenes más mediáticos en la historia reciente de España.

El caso de Daniel Sancho, el joven chef madrileño acusado de asesinar al cirujano colombiano Edwin Arrieta, ha culminado con una sentencia de cadena perpetua.

Tras más de una hora de lectura de la sentencia en un tribunal tailandés, se conoció que Sancho ha sido condenado no solo por asesinato premeditado, sino también por ocultación de cuerpo y de documentación ajena, específicamente el pasaporte de la víctima. Además, el tribunal ha ordenado que Sancho pague una indemnización de 119.000 dólares (unos 105.000 euros) a la familia de Arrieta.

Un Crimen Espeluznante

El trágico incidente ocurrió cuando Sancho acabó con la vida de Arrieta, utilizando posteriormente sus conocimientos como cocinero para descuartizar el cadáver y dispersar las partes en distintos lugares, incluido un vertedero en Phangan y el mar.

Esta aterradora noche marcó el inicio de una compleja investigación, que incluyó interrogatorios, confesiones, reconstrucciones de los hechos y una colaboración con las autoridades tailandesas. El caso, rodeado de un circo mediático, se ha mantenido en el foco de la opinión pública durante más de un año.

Sancho y Arrieta se conocieron a través de Instagram un año antes del crimen y mantenían una relación sentimental. Se ha revelado que Arrieta había prestado grandes sumas de dinero a Sancho, lo que pudo haber sido un factor en la trágica secuencia de eventos.

LA DEFENSA Y LA APELACIÓN

A lo largo del juicio, celebrado entre abril y mayo de este año, Sancho admitió haber desmembrado el cuerpo de Arrieta y dispersado sus restos. Sin embargo, siempre sostuvo que la muerte del colombiano fue un accidente, alegando que ocurrió durante una pelea en la que él se defendía de un supuesto intento de violación. A pesar de esta defensa, la confesión de Sancho poco después de su arresto en agosto del año pasado y su reconocimiento del crimen en entrevistas, jugaron un papel crucial en la condena.

La defensa de Sancho ha anunciado su intención de apelar la sentencia. La ley tailandesa permite presentar un recurso ante el Tribunal de Apelación en un plazo de un mes. La sentencia de Sancho ya ha pasado por la revisión de al menos tres jueces en Surat Thani, la capital provincial.

LA PRISIÓN DE BANG KWANG

Si la apelación no tiene éxito, lo más probable es que Sancho sea trasladado a la prisión de máxima seguridad de Bang Kwang, ubicada al norte de Bangkok. Esta cárcel, conocida como el 'Gran Tigre' por los tailandeses y apodada el 'Bangkok Hilton' por reclusos extranjeros, es uno de los centros penitenciarios más superpoblados del país, con más de 8.000 internos en instalaciones diseñadas para 3.500.

Las condiciones de vida son extremadamente duras: celdas de hormigón donde duermen más de 30 presos, con un solo agujero en el suelo para las necesidades, y una dependencia significativa de la ayuda exterior para sobrevivir.

En Bang Kwang, Sancho podría encontrarse con otro español, Artur Segarra, condenado a muerte en 2016 por el secuestro y asesinato del consultor David Bernat. Segarra vio su pena conmutada a cadena perpetua tras enviar una carta de disculpas al rey de Tailandia.

La publicación de la sentencia cierra más de 400 días de uno de los crímenes más mediáticos en la historia reciente de España, con la particularidad de que este se desarrolló a más de 10.000 kilómetros de distancia.