El hombre de Zaragoza que se gastó 1.200 euros con tarjetas clonadas en el Corte Inglés

Los dueños de las tarjetas utilizadas aseguraron a la policía que no perdieron ni les robaron dichas tarjetas y que fueron hackeadas.
Imagen de la Audiencia Provincial de Zaragoza /H.A.
Imagen de la Audiencia Provincial de Zaragoza /H.A.

El acusado, E. M. coparticipó el pasado 21 de enero de 2022, con otra u otras personas no identificadas, en una operación de compra de artículos en la web de El Corte Inglés, según la información judicial a la que ha tenido acceso HOY ARAGÓN,

En dicha página web, utilizó la tarjeta de dicho establecimiento de otra persona, con la que compró online sin su autorización tres perfumes, un aceite corporal y unas gafas de sol, todo ello por importe de 811,50 euros.

No fue la única compra sospechosa que realizó en esta web de esta conocida cadena comercial en esta presunta estafa. Con otra tarjeta de un tercero compró, de nuevo sin la autorización del propietario de la tarjera, dos Smartwatch valorados en 675,35 euros.

Según estos mismo hechos probados, el acusado de esta presunta estafa facilitó el número de teléfono del que era usuario y cuyo titular era otra persona ajena a estos hechos. La entrega de las compras tuvo lugar cuatro días después en Calatayud.

El acusado acudió a recoger estos paquetes y se identificó con otro nombre que no era el suyo firmando con dicho nombre. Una vez recogió estos paquetes fue interceptado y detenido por la Policía Nacional.

Las víctimas no habían perdido las tarjetas 

Uno de los testigos y perjudicados explicó a la jueza que recibió unos correos electrónicos el 21 de enero de 2022 en relación con unos cargos por unas compras en El Corte Inglés. Llamó al establecimiento y le dijeron que se habían realizado unas compras con su tarjeta.

El hombre dijo que hacía al menos un año que no la había utilizado. Los cargos no se llegaron a realizar en la cuenta bancaria pues se anuló todo. Al parecer, obtuvieron sus datos para la operación e intentaron jaquearle el correo aunque no pudieron conseguirlo.

La otra víctima declaró que le empezaron a aparecer cargos en el correo electrónico sobre compras que aparecían realizadas por él, tanto de material electrónico como de perfumería. Le llamaron de El Corte Inglés y les dijo que él no estaba haciendo esas compras y se paralizó todo. 

Al día siguiente, le habían facilitado una tarjeta nueva en El Corte Inglés y se volvieron a realizar tres cargos en perfumería y electrónica. Los destinatarios eran de Calatayud y Alicante. También dijo que en ningún momento había perdido su tarjeta física y que la operación se realizó a través del portal de compra online de El Corte Inglés. En la primera operación no hubo ninguna pérdida patrimonial porque se anuló todo, y en la segunda recuperó todas las cantidades.

Una acusación que no corresponde con el delito

La jueza titular del Juzgado de lo Penal número seis de Zaragoza expuso en su sentencia sobre este caso que se trataba de un delito que, inicialmente calificado de estafa, cambió durante el juicio a un delito de blanqueo de capitales imprudente.

Añade que el blanqueo de capitales reclama una referencia a un delito anterior. Además, la totalidad del dinero manejado es de cuantía muy reducida y "se entiende bien que sólo exista blanqueo punible cuando las cantidades o bienes manejados adquieran cierta significación".

De ahí que haya decidido absolver a E.M., defendido por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, de ese delito de blanqueo al que mutó la acusación hacía el detenido. Reconoce la jueza que hay fraude e intención de defraudar, pero no blanqueo de capital por imprudencia grave.

Comentarios