Tiroteo en Delicias: así funciona el mercado negro de las armas de fuego
El joven detenido ayer por la Policía Nacional tras haber participado en una reyerta portaba en su mano un arma de fuego. Blandía y amenazaba a sus oponentes con lo que parecía ser una pistola, la cual disparó al menos en una ocasión.
Otro suceso difícil de olvidar para los agentes de policía que intervinieron, y a pesar del paso del tiempo, tuvo lugar a finales del año 2020. En aquella ocasión, las patrullas se personaron ante la llamada de varios ciudadanos al 091 tras ver a un hombre paseando por la calle y portando un revolver.
En aquella ocasión, el sujeto llegó a apuntar con el mismo a los agentes que tuvieron que dispararle a la pierna para reducirlo. Cierto es que no tenía munición, pero tras examinar el arma, los investigadores concluyeron que si llega a llevar la munición adecuada, podría haber hecho mucho daño.
Otro caso, también en el zaragozano y céntrico barrio de San Pablo, que dejó a la opinión pública perpleja, tuvo lugar en mayo de 2022. La llamada al 091 alertaba de que algo pasaba en una vivienda de la calle Casta Álvarez. Los policías descubrieron en su interior a una mujer de 54 años fallecida y gran cantidad de estupefacientes.
La muerte pudo deberse a una sobredosis, pero lo más inquietante no fue este desagradable hallazgo. Los agentes también encontraron en la vivienda de la mujer un lanzamisiles.
Apenas un mes después, una patrulla de Policía Local, alertada por el ruido de varias detonaciones, se encontraba a un joven de apenas 24 años entre dos vehículos y disparando al aire con un arma de fuego.
El suceso tuvo lugar en la calle María Lostal y el joven, de origen dominicano, trató de huir de los agentes que acabaron deteniéndole. Son sucesos que vienen repitiéndose a los largo de los años y con protagonistas en su mayoría jóvenes, algunos vinculados con a bandas juveniles.
Solo el año pasado en la provincia de Zaragoza, especialistas de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil destruían 1.406 armas en una empresa siderúrgica. En total, se inutilizaban seis armas de guerra, 202 armas cortas, entre pistolas y revólveres, 941 armas largas y 72 armas de aire comprimido y 'airsoft' además de otro tipo de armamento de fabricación casera.
Estas armas se encontraban depositadas en las diferentes Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil desplegadas en la provincia de Zaragoza en Calatayud, Caspe, El Burgo de Ebro, Tarazona, Ejea de los Caballeros y los barrios de Casetas y Casablanca.
MÁS ARMAS DE FUEGO EILEGALES TRAS LA PANDEMIA
Cada vez son más comunes las redadas policiales en nuestro país contra el tráfico ilegal de armas. Recientemente, en el marco de la operación 'Blackmamba', se incautaban190 armas de fuego y más de 17.000 cartuchos de diversos calibres.
Entre las armas había escopetas, rifles, fusiles, subfusiles y ametralladoras de gran calibre. Los agentes intervenían además más de 12.800 cartuchos metálicos, 5.000 cartuchos no metálicos y granadas de mano, de mortero y de fusil.
Una armas de fuego que no solo caen en manos de organizaciones criminales internacionales, sino también en poder de la delincuencia común, narcos a menor escala y bandas juveniles que también fabrican sus armas de fuego de manera artesanal.
Pese a este aumento, en España aún estamos lejos del uso de estas armas en otros países europeos. En todo 2023, se intervinieron en España 8.000 armas, de ellas en torno al 5% serían de las catalogadas se guerra.
Parte de este tráfico ilegal de armas apunta a la 'mocro maffia', una banda criminal de origen marroquí que opera principalmente en Países Bajos y que ha recuperado las antiguas rutas del tráfico de armas y estupefacientes.
España tiene una legislación muy restrictiva en cuanto al uso de las arma y explosivos, pero, dicen los expertos, nuestra posición geográfica es vital para el tráfico ilegal. Advierten que uno de los grandes problemas de la Unión Europea es que no se dispone en la actualidad, de un criterio único sobre el consumo de las armas y el comercio de armas.