Cobró 11.000 dólares, grabó un vídeo en Only Fans y mató a su cliente: la doble vida de una ama de casa

Michaela Rylaarsdam, ama de casa californiana de 32 años, se ha declarado culpable de homicidio involuntario tras la muerte de su cliente Michael Dale durante un servicio sexual de 11.000 dólares.

En la comunidad de Menifee, en el condado de Riverside (California), Michaela Rylaarsdam era simplemente una ama de casa de 32 años, madre de tres hijos y esposa de Brandon Rylaarsdam.

Sus vecinos no sabían nada más. Pero detrás de esa fachada llevaba una doble vida que mantenía en secreto desde hacía una década: era modelo de OnlyFans y escort de lujo, con tarifas que podían superar los 11.000 dólares por servicio.

Y su marido lo sabía y lo consentía.

Esa doble vida terminó de la peor manera posible el día que Michael Dale, un hombre de 55 años, pagó 11.000 dólares por un encuentro sexual en su domicilio de Escondido, en el condado de San Diego.

Dale murió. Y Michaela Rylaarsdam se ha declarado culpable de homicidio involuntario.

Lo que ocurrió aquella noche

El encuentro entre Michaela y Dale formaba parte de un fetiche sexual que el cliente había buscado activamente y para el que había pagado la tarifa correspondiente.

Michaela le tapó la boca con cinta adhesiva y le cubrió la cabeza con una bolsa, mientras Dale estaba atado de pies y manos. El servicio quedó grabado en vídeo.

Durante ocho minutos, Dale no pudo respirar ni liberarse. Su cerebro dejó de recibir oxígeno. Perdió el conocimiento. Cuando Michaela se dio cuenta de que algo iba mal llamó al 911, pero los servicios de emergencia no pudieron salvarle la vida.

"Creo que no hubo intención de matar ni intento de encubrirlo. Y ella actuó correctamente cuando se dio cuenta de que esto era un problema.

Sin duda existe un elemento de consentimiento; no solo algo a lo que él consintió, sino algo que buscaba activamente", declaró el abogado de Michaela en su defensa.

La doble vida que nadie veía

Michaela Rylaarsdam llevaba diez años ofreciendo servicios sexuales de forma clandestina a través de la página de encuentros Secret Hostess, donde ofertaba una amplia gama de servicios como acompañante de lujo con todo tipo de precios.

Paralelamente mantenía su presencia en OnlyFans, donde generaba contenido para sus seguidores.

Michaela Rylaarsdam junto a su marido, en una foto publicada en Instagram / IG

Todo ello con el conocimiento y el consentimiento de su marido Brandon, con quien tiene tres hijos. Una situación que sus vecinos en Menifee desconocían por completo.

La condena: cuatro años de prisión

Tras declararse culpable de homicidio involuntario, Michaela Rylaarsdam se enfrenta a una pena de cuatro años de prisión.

La declaración de culpabilidad cierra un caso que ha escandalizado a Estados Unidos tanto por las circunstancias de la muerte como por la revelación de la doble vida que llevaba la acusada y por el papel de su marido en todo ello.

El caso plantea además un debate jurídico sobre los límites del consentimiento en prácticas sexuales de riesgo y sobre la responsabilidad penal cuando algo sale trágicamente mal en un encuentro que ambas partes habían acordado libremente.

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