Paran un tren en Zaragoza para detener a un hombre que había pegado a su hijo de 8 años
El tren había salido desde Sevilla el pasado domingo, cuatro de agosto y tenía como destino final Huesca. Según ha podido saber HOY ARAGÓN, la sala 091 de la Policía Nacional recibía una llamada explicando que este tren AVE iba a detenerse en la estación intermodal de Zaragoza sobre las ocho y media de la tarde y que había un pasajero que daba problemas.
Al parecer, un pasajero que iba en el coche tres de dicho tren había agarrado del cuello a su hijo en presencia del resto de los pasajeros del tren. El hecho había provocado que los trabajadores del AVE y varios pasajeros llamasen a la Policía Nacional.
Al localizar al viajero en el andén, hablan con el menor de 8 años de edad que, de manera espontánea, explica a los agentes que su padre le había propinado un bofetón en el vagón cafetería.
"Me ha agarrado del pelo haciéndome daño y me ha propinado varios golpes en el abdomen, haciéndome pasar muchos apuros delante del resto de personas que estaban mirando", contaba a la Policía Nacional. También les decía que no era la primera vez que le pegaba.
En ese momento, al ver que el niño hablaba con los agentes, el hombre se ponía más nervioso, intentando dar un bofetón a un agente que conseguía esquivar tras agarrar al investigado del brazo.
En ese instante y al ver la tendencia violenta de esta persona, los policías proceden a reducirlo y él, resistiéndose, llega a tirar al suelo a uno de ellos, quedándose a escasos centímetros de caerse a la vía del tren.
Tras detener a A.L.Z, realizan gestiones para localizar a algún otro familiar del pequeño y dan con sus abuelos paternos, que se encontraban en la estación esperando la llegada de su hijo y su nieto y que explican que le tocaba estar con el menor durante unos días por un acuerdo tras la separación de su progenitores.
En la misma estación y tras ponerle los grilletes en las manos para inmovilizarle, el detenido comienza a insultar a los agentes diciéndoles "a mi no me podéis detener, h.de p. Me cago en vuestros muertos".
La reacción violenta de esta persona no acaba aquí ya que después de reducirlo escupe en la cara a uno de los policías, quien pone la mano en la boca del hombre para no recibir más escupitajos. De ahí que decidan también engrilletarle los pies.
Con el fin de dar mayor seguridad al resto de los viajeros y usuarios de la estación trasladan al detenido a la planta menos 2 de la estación y lo introducen en un vehículo policial, momento en el que aprovecha para dar patadas a la mampara de protección del vehículo, la cual acaba por romper.
Al salir por la rampa y aprovechando una parada, volvió a intentar lesionar a los policías escapándose del coche y dando patadas para evitar que le volviesen a introducir en el mismo.
ORDEN DE ALEJAMIENTO DEL MENOR
El juez número 8 de Instrucción de Zaragoza que se encargó del caso atendió a la violencia de los hechos dentro del tren, explicada por el propio interventor, y fuera, relatada por los policías que lo detuvieron.
Teniendo todo esto en consideración y barajando la posibilidad de que pudiera tener un riesgo de revancha hacía el pequeño por sus declaraciones, ha culpado al padre de un delito de lesiones dentro del ámbito familiar.
Por ello, ha decidido decretar una orden de alejamiento para el acusado, ahora defendido por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcén, de 200 metros, sin posibilidad de comunicarse con él de ninguna manera, incurriendo en un delito de quebrantamiento si lo hiciese.