Así será el día a día de la Princesa Leonor en la Escuela Naval: de blanco impoluto y muy exigente

Leonor inició oficialmente su formación el pasado jueves en la Escuela Naval Militar de Marín, en Pontevedra, donde permanecerá hasta enero
Archivo- La Princesa Leonor estrena su uniforme y su rutina en la Escuela Naval Militar
La Princesa Leonor estrena su uniforme y su nueva rutina en la Escuela Naval Militar

La Princesa Leonor ha comenzado con gran ilusión la segunda etapa de su formación castrense en la Escuela Naval Militar de Marín, en Pontevedra. Según sus propias palabras, plasmadas en el libro de honor del centro, se enfrenta a esta nueva fase "con entusiasmo y con la expectativa de aprender mucho". En esta nueva etapa, que se extenderá hasta diciembre, se enfrenta a un régimen estricto y exigente.

Leonor inició oficialmente su formación a las 19:17 horas del pasado jueves, 29 de agosto. A su llegada al centro, fue recibida por el comandante director de la Escuela, capitán de navío Pedro Cardona, junto a los jefes de servicio y su tutor en esta nueva etapa, el comandante brigada teniente de navío Erik Hellman Muñoz. Tras un breve recorrido por las instalaciones, en el que conoció el edificio de dirección, los dormitorios, el espigón y el patio de aulas, la Princesa firmó en el libro de honor de la Escuela Naval, expresando su entusiasmo por esta nueva fase de su formación.

Hasta sesenta medios de comunicación capturaron este "momento histórico", según lo calificaron desde la Escuela Naval. Este acontecimiento fue su primera aparición pública con el uniforme de diario de la Armada, en su modalidad B de verano, un traje blanco impoluto acompañado de guantes blancos. Al salir del edificio de dirección, Leonor ya era oficialmente una guardiamarina de primero, vestida con el uniforme de trabajo, camisa blanca y pantalón azul, y lista para integrarse plenamente en la rutina del centro.

A diferencia de su llegada a la Academia General Militar de Zaragoza el año pasado, donde fue acompañada por sus padres y su hermana, esta vez la Princesa de Asturias llegó sola. Sin embargo, no era un entorno completamente nuevo para ella, ya que en julio participó en la jura de bandera de los oficiales y la entrega de Reales Despachos a los alumnos que reciben el empleo de guardiamarinas.

UNA RUTINA ESTRICTA

A partir de ahora, Leonor compartirá habitación con otras tres mujeres, siendo una de las nueve alumnas que comienzan el tercer curso con ella. Las jornadas en la Escuela Naval son intensas y demandantes. El día comienza a las 6:45 horas con la diana, seguida por la rutina de hacer la cama, aseo personal y desayuno antes de las 7:30 horas. A las 8:00 horas, los alumnos deben estar listos para la formación y la revista de policía en el patio cubierto, asegurándose de que los uniformes estén en perfecto estado.

La formación académica empieza a las 9:00 horas y se extiende tanto en horario de mañana como de tarde, incluyendo tiempo para actividades deportivas. La Princesa, como alumna de tercer curso, tendrá permisos para salir del centro durante la tarde y podrá dormir fuera del recinto los sábados, siempre dentro de la provincia de Pontevedra, salvo que solicite un permiso especial. Si decide quedarse en la academia, deberá estar en la cama a las 22:30 horas.

Leonor encara con determinación esta nueva etapa de su vida militar, en la que no solo adquirirá conocimientos teóricos y prácticos, sino que también compartirá experiencias importantes junto a sus compañeros de promoción, tal y como ella misma destacó en sus primeras declaraciones como guardiamarina.

A partir de enero, la Princesa de Asturias continuará su formación a bordo del buque escuela de la Armada, el Juan Sebastián de Elcano, donde pondrá en práctica lo aprendido en la Escuela Naval y seguirá desarrollando su preparación castrense en un entorno real y exigente.