Llevar así el móvil en el coche puede costarte 200 euros y tres puntos del carné, según la DGT
Colocar el móvil en el soporte del coche puede costarte 200 euros y tres puntos si reduce tu visibilidad, advierte la DGT, que intensifica la vigilancia para garantizar la seguridad vial.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado la vigilancia sobre un gesto cotidiano entre millones de conductores: colocar el teléfono móvil en el soporte del coche. Aunque el uso del dispositivo como navegador no está prohibido, la mala ubicación del soporte puede convertirse en una infracción grave sancionada con 200 euros de multa y la retirada de tres puntos del carné de conducir.
Una infracción por visibilidad reducida
La normativa no prohíbe expresamente los soportes para móviles. Sin embargo, el artículo 19 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener en todo momento un campo de visión adecuado. De ahí que Tráfico interprete que un dispositivo colocado en el centro del parabrisas o en una posición elevada interfiere directamente en la visibilidad de la vía y crea un ángulo muerto que compromete la seguridad.
Los agentes de la Agrupación de Tráfico recuerdan que un objeto mal situado en la luna delantera puede anular parte del campo visual del conductor y que una fracción de segundo sin visión completa es suficiente para provocar un accidente.
Dónde sí es legal colocar el móvil
La DGT ha aclarado que los conductores no tienen por qué renunciar al uso del GPS, pero deben hacerlo de forma correcta. Las posiciones legales y seguras son aquellas que no restan visibilidad de la carretera, como la parte baja del salpicadero o la esquina inferior izquierda del parabrisas. También se permite utilizar soportes en las rejillas de ventilación, siempre que no interfieran con otros mandos del vehículo.
Por el contrario, las clásicas ventosas en el centro del cristal, a la altura de los ojos, son la ubicación más perseguida por Tráfico.
Multa distinta a la de manipular el teléfono
La sanción por mala colocación del soporte se diferencia de la de usar el móvil mientras se conduce, que conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos. En este caso, no se castiga la manipulación, sino el riesgo potencial por una mala instalación del dispositivo.
El conductor que reciba la notificación podrá reducir la multa a 100 euros si se acoge al pronto pago, aunque la retirada de puntos se mantiene.
Alternativas más seguras
La DGT recomienda optar por sistemas integrados como Android Auto o Apple CarPlay, que permiten proyectar la información del navegador en la pantalla del coche y controlarla mediante la voz o los mandos del volante. Estas soluciones eliminan cualquier riesgo de sanción y garantizan una mayor seguridad al volante.
En definitiva, el organismo de Tráfico insiste en que la tecnología debe facilitar la conducción, no convertirse en un obstáculo. Respetar la normativa sobre la colocación del móvil no solo evita sanciones, sino que contribuye a una conducción más segura para todos.

