Frank Cuesta lo confiesa todo: "Ni tengo cáncer, ni tengo conocimientos de animales. Tengo mitomanía"
Frank Cuesta, figura pública reconocida tras el éxito del programa Frank de La Jungla con el que saltó a la fama y actual creador de contenido, ha hecho pública una confesión que ha sacudido tanto a sus fans como a sus detractores. En un vídeo de tono grave y sincero, el leonés ha desmontado gran parte de todo lo que ha defendido durante años. Desde su supuesto cáncer hasta su labor con los animales, Cuesta reconoce que muchas de sus afirmaciones eran parte de un espectáculo que se le fue de las manos.
“HE SIDO UN PERSONAJE Y TODO SE ME FUE DE LAS MANOS”
Con gesto serio y leyendo un texto que asegura haber escrito previamente, Frank Cuesta comienza su vídeo con una declaración rotunda: “He sido un personaje”. Según explica, se dejó arrastrar por un problema de ego y terminó proyectando una imagen distorsionada de sí mismo. Reconoce que no posee ninguna titulación como veterinario o herpetólogo, y que sus conocimientos sobre animales, aunque amplios, no son profesionales. Esta revelación desmonta años de presencia mediática en la que se había presentado como una autoridad en la materia.
En el vídeo, también pide perdón públicamente a Chi, un antiguo colaborador con quien rompió relaciones tras su detención. Chi había filtrado audios comprometedores, presionando a Cuesta para que admitiera públicamente las supuestas mentiras en las que había incurrido. "Asumo mi responsabilidad por haber engañado a todos", dice sin rodeos.
“NO TENGO CÁNCER”: MATIZA SOBRE SU ESTADO DE SALUD
Una de las declaraciones más sorprendentes llega cuando Cuesta aborda su salud. Durante años, muchos creyeron que padecía cáncer. Sin embargo, él mismo aclara ahora que no es así. “Llevo años tratándome de una mielodisplasia, pero no tengo cáncer”, asegura. Esta enfermedad, aunque considerada por muchas autoridades médicas como una forma de cáncer sanguíneo, no había sido abordada de manera clara hasta ahora.
Con estas palabras, no solo desmonta un mito que rodeaba su figura, sino que también deja entrever cómo ciertas afirmaciones sobre su estado físico se utilizaron para reforzar su personaje mediático. La confesión abre el debate sobre los límites de la exposición personal en figuras públicas que construyen relatos alrededor de causas sociales o medioambientales.
DE SANTUARIO A GRANJA: “NUNCA HE RESCATADO ANIMALES”
Quizá el golpe más fuerte para sus seguidores ha sido la verdad sobre su santuario. Cuesta reconoce que la imagen idílica que proyectó durante años no corresponde con la realidad. “Todos los animales que tengo han sido comprados, nunca he rescatado ninguno”, explica. De este modo, admite que su labor ha estado más cerca de una granja privada que de un santuario de rescate.
Además, reconoce que muchos de los animales murieron por negligencia propia, aunque afirma que en los últimos tiempos ha aprendido de sus errores y trabaja para mejorar. Esta autocrítica, poco habitual en figuras públicas, pone sobre la mesa los peligros de elevar a ciertos personajes a la categoría de referentes sin el respaldo de una supervisión real.
En cuanto a su detención, Frank Cuesta aclara que se debió a una denuncia anónima de una ciudadana tailandesa por tenencia de animales sin documentación. Niega que su excolaborador Chi robara dinero del santuario y admite que su distanciamiento tuvo más que ver con los celos que con cuestiones éticas o legales.

