Josema Yuste confiesa en El Hormiguero su robo en El Corte Inglés de Zaragoza: "Me fui temblando"
El humorista Josema Yuste visitó este lunes El Hormiguero y sorprendió al público al reconocer en televisión que, cuando era joven, cometió un robo. Lo hizo durante una conversación con el presentador Pablo Motos, en la que ambos compartieron anécdotas personales de adolescencia que terminaron, en palabras del presentador, con una moraleja: "No robéis".
El presentador le lanzó la pregunta: "¿Tú has robado alguna vez en tu vida?". Y Yuste respondió sin rodeos: "Sí, una sola vez". El actor situó el episodio cuando tenía alrededor de 20 años y trabajaba de gira con la función musical 'Gospel', en la década de los setenta. Según explicó, se encontraba dando sus primeros pasos en el mundo del espectáculo.
El escenario del robo fue un establecimiento de El Corte Ingles en Zaragoza. El humorista relató que fueron sus compañeros quienes le animaron a hacerlo. "Yo no me atrevía, pero al final me convencieron", admitió.
El objeto robado fue un desodorante masculino en formato de barra de la marca Williams, que cogió nada más entrar en la sección de perfumería.
Yuste describió la escena: "Entré en el establecimiento, me dirigí a la primera zona que encontré, que era la perfumería, cogí el desodorante y salí corriendo". "Me fui temblando", recordó. También apuntó que en aquella época no había cámaras de seguridad como las que existen en la actualidad.
ANÉCDOTA DE PABLO MOTOS
Tras la intervención de Yuste, el propio Pablo Motos compartió una vivencia personal de cuando tenía unos 12 años. Según explicó, vio un quiosco de prensa sin su vendedor y pensó que era el momento oportuno para llevarse una revista. Se trataba de una publicación juvenil con ilustraciones de chicas en bikini que, según relató, despertaba su curiosidad adolescente.
Sin embargo, el vendedor, aunque se encontraba a unos metros, vigilaba el puesto. Cuando el joven cogió la revista, el quiosquero apareció de inmediato. El presentador contó que recibió una bofetada y que la experiencia fue tan impactante que la recuerda como un momento embarazoso. "Al recuperar la compostura, el vendedor ya tenía la revista en la mano y yo me había meado", confesó.


