El paisaje de Teruel que conquista el cine: así es el escenario de Sirat

También se grabó en este espacio una campaña publicitaria de Dior con Johnny Depp

La Rambla de Barrachina. / Así es Aragón
La Rambla de Barrachina. / Así es Aragón

A apenas dos kilómetros de Teruel, hay un paisaje que ha dejado de ser un secreto de los locales de la zona para convertirse en un escenario reconocido dentro y fuera de España. La rambla de Barrachina, característica por su tono rojizo y sus formaciones erosionadas, ha ganado protagonismo tras convertirse en uno de los escenarios de la película Sirat.

Este lugar natural ha sido moldeado durante siglos por la acción del agua y el viento y su aspecto es casi marciano. Sus paredes están surcadas por grietas y destacan sus tonalidades anaranjadas. Esto el resultado de un proceso geológico continuo, pues cada episodio de lluvia transforma el terreno y dibuja nuevas formas en el paisaje. 

La popularidad del lugar se ha hecho notar en estas últimas semanas y está estrechamente vinculada al rodaje de Sirat, dirigida por Oliver Laxe y protagonizada por Sergi López, una de las favoritas en los Premios Goya y candidata a los Oscar. La producción optó por prescindir de decorados artificiales y aprovecharon la singularidad del entorno.

Una de las escenas grabada ahí fue la de una rave multitudinaria que, más que ser recreada, se celebró realmente en la rambla. Durante varios días, alrededor de un millar de personas participaron en este evento, con música en directo, instalaciones habilitadas y control del espacio.

El impacto de la película ha contribuido a situar este lugar en el mapa. A raíz de ello, la Rambla de Barrachina ha seguido atrayendo producciones audiovisuales. Entre ellas, destaca la grabación de una campaña publicitaria de la firma Dior, protagonizada por Johnny Depp, en la que participaron un centenar de personas y un puma real.

PRECAUCIONES

Más allá de su reciente proyección mediática, la Rambla de Barrachina sigue siendo un espacio natural de gran valor paisajístico y geológico. El terreno, abrupto y sin apenas zonas llanas, hay que recorrerlo con precaución. Las pendientes y los caminos irregulares hacen imprescindible el uso de calzado adecuado. Tampoco es un lugar adaptado para carritos de bebé, por lo que se recomienda el uso de mochilas de porteo en caso de acudir con niños pequeños.

El entorno carece de sombra natural, lo que condiciona la visita, especialmente en los meses de verano. Las altas temperaturas y la ausencia de puntos de agua obligan a planificar el recorrido con antelación, evitando las horas centrales del día y llevando suficiente hidratación.

A pesar de estas condiciones, la rambla ofrece múltiples atractivos. Entre sus escarpados habitan aves como los buitres, visibles con facilidad si se dispone de prismáticos. Además, la singularidad del paisaje lo convierte en un lugar especialmente apreciado por aficionados a la fotografía y la geología.

CÓMO LLEGAR

El acceso es sencillo desde la capital turolense, tomando la carretera de Cuenca y siguiendo las indicaciones señalizadas. Una vez en el lugar, el recorrido continúa a pie, permitiendo adentrarse en un entorno que combina aislamiento y espectacularidad.

La visita a la rambla de Barrachina puede completarse con otros puntos de interés cercanos. La ciudad de Teruel, conocida por su patrimonio mudéjar y por la leyenda de los Amantes, o espacios como Dinópolis y la sierra de Albarracín, amplían la oferta para quienes buscan una experiencia completa. 

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