Las 10 carreteras más mortales y peligrosas de todo Zaragoza
La provincia de Zaragoza concentra tramos con alta siniestralidad, con carreteras como la N-232 y la A-2 entre las más peligrosas debido a su tráfico y trazado.
La provincia de Zaragoza concentra algunos de los tramos de carretera más peligrosos de Aragón, según los datos más recientes sobre siniestralidad. Los accidentes de tráfico siguen siendo una preocupación en la red de carreteras zaragozana, donde determinados puntos acumulan un mayor número de incidentes, lo que los convierte en zonas de riesgo.
El estudio revela un listado de las diez carreteras más conflictivas de la provincia, donde se registran más colisiones y salidas de vía, debido en gran parte a problemas como el estado del firme, el exceso de velocidad o el elevado tráfico.
Entre las vías que concentran un mayor número de accidentes destacan las siguientes:
- N-232: Esta carretera se mantiene en la cabeza del ranking por su alta siniestralidad. La combinación de tráfico pesado y el trazado en ciertos tramos la convierten en una de las más conflictivas.
- A-2: La autovía que conecta Zaragoza con Madrid registra un importante volumen de vehículos diarios, especialmente camiones, lo que eleva la probabilidad de accidentes.
- N-330: Esta vía, que atraviesa la provincia en dirección a Huesca y Teruel, es otra de las carreteras con mayor índice de siniestros debido a su trazado irregular en algunas zonas.
- A-68: La autovía del Ebro acumula un notable número de incidentes, en su mayoría relacionados con alcances y distracciones al volante.
- N-125: Esta carretera, que conecta Zaragoza con el aeropuerto y la autovía A-2, soporta un tráfico intenso que se traduce en accidentes frecuentes.
- Z-40: La circunvalación de Zaragoza no está exenta de incidentes, especialmente en puntos con alta densidad de tráfico y salidas a otras carreteras principales.
- CV-680: Esta carretera comarcal, aunque secundaria, presenta un elevado índice de accidentes por su estado del firme y trazados con curvas pronunciadas.
- A-23: La autovía Mudéjar, que conecta Zaragoza con Teruel y Valencia, registra siniestros especialmente en tramos con pendientes y condiciones climáticas adversas.
- N-II: Esta carretera convencional es especialmente peligrosa en los tramos donde no ha sido desdoblada, con accidentes frontales como los más habituales.
- A-129: Esta vía que conecta Zaragoza con Sariñena también registra una alta incidencia de accidentes, especialmente en tramos de adelantamiento peligroso.
Los expertos coinciden en que las principales causas de accidentes en estas carreteras son distracciones al volante, exceso de velocidad, adelantamientos indebidos y, en algunos casos, el mal estado de ciertos tramos. Además, el tráfico pesado, especialmente en carreteras como la N-232 y la A-2, incrementa el riesgo de siniestros, convirtiendo estas vías en puntos críticos para la seguridad vial.
Las administraciones trabajan para reducir la siniestralidad en estas vías con actuaciones puntuales, como la mejora del firme, la instalación de señalización adicional y controles de velocidad. A pesar de ello, la necesidad de desdoblar ciertos tramos, como ocurre con la N-II, sigue siendo una demanda constante de los conductores y vecinos de las localidades afectadas.
Asimismo, las campañas de concienciación sobre seguridad vial y el refuerzo de los controles de tráfico por parte de la Guardia Civil son fundamentales para reducir los accidentes en estas carreteras.
Los expertos recomiendan extremar las precauciones en las carreteras con mayor riesgo. Respetar los límites de velocidad, evitar distracciones y adaptar la conducción a las condiciones del firme y del tráfico son claves para reducir la posibilidad de siniestros en estas vías.