La vida del argelino fallecido en Zaragoza por el frío: desde 2015 viviendo entre la calle y el Albergue
El fallecido, que llevaba más de 20 años residiendo en Zaragoza, comenzó su vida en la ciudad trabajando en una gasolinera.
La tragedia golpeó este jueves a Zaragoza cuando un hombre de 51 años y origen argelino fue hallado sin vida en un banco de la avenida César Augusto, cerca del Mercado Central. Cubierto con un edredón blanco que apenas podía resguardarle del frío, este vecino, conocido entre las personas sin hogar del centro, perdió la batalla contra las duras condiciones de vivir al raso. "Le salía espuma blanca por la boca", relataron los viandantes que alertaron a los servicios de emergencia alrededor de las 10:30 de la mañana, según informó Heraldo de Aragón.
El fallecido, que llevaba más de 20 años residiendo en Zaragoza, comenzó su vida en la ciudad trabajando en una gasolinera. Con el tiempo, su situación personal se fue deteriorando. Según El Periódico de Aragón, sufría alcoholismo y tomaba medicación de forma regular. Los esfuerzos por reanimarle resultaron en vano, y poco después, la Hermandad de la Sangre de Cristo se encargó de retirar su cuerpo.
Este suceso ocurre apenas un mes después de que el Albergue Municipal de Zaragoza activara su dispositivo por frío, con el objetivo de evitar que nadie tuviera que dormir en la calle durante el invierno. Desde finales de noviembre, el Ayuntamiento había habilitado 32 plazas adicionales, sumando un total de 281 habitaciones entre el albergue y la red de viviendas para personas sin hogar.
La consejera de Políticas Sociales, Marian Orós, ha expresado al respecto: "En colaboración con Cruz Roja y Protección Civil, hacemos todo lo posible por convencer a las personas que viven en la calle para que utilicen el albergue, donde además de alojamiento, se les ofrece comida, ropa de abrigo y café caliente".
Sin embargo, no todos acceden a estos recursos. Según el Ayuntamiento de Zaragoza, el fallecido había hecho uso del Albergue Municipal de forma esporádica entre 2015 y 2024. En el invierno anterior había sido atendido en el dispositivo de frío extremo, pero este año no acudió. Su último paso por el albergue fue el pasado mes de agosto.
En Zaragoza, 166 personas viven actualmente en la calle, según el último recuento del consistorio. Aunque es una cifra baja en comparación con otras ciudades como Valencia (837) o Sevilla (320), sigue siendo un reflejo de un problema social persistente.
"Ha querido quedarse en la calle. Yo ya le dije: 'no te quedes, que te vas a morir de frío'", contó un conocido del fallecido a El Periódico de Aragón. "Le voy a echar de menos, se va a notar que no está aquí. Nadie debería morir en la calle".

