Las Armas cambiará de manos en 2025 tras años de mala gestión y cierres por orden judicial
Menos de dos años después de reabrir sus puertas, el emblemático espacio Las Armas, en Zaragoza, se prepara para otro cierre el próximo 2 de enero de 2025. La actual empresa adjudicataria, una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada principalmente por Global Hostelería 2022 y Fuse Records Fluge Zaragoza, ha anunciado su renuncia a la gestión debido a "causas económicas". Así se cierra otro capítulo en la historia de este centro cultural, que ha experimentado sucesivos cambios de administración y períodos de inactividad a lo largo de la última década.
La UTE, compuesta también por Dolly Studios, asumió la gestión del centro en febrero de 2023, tras ganar un concurso convocado para recuperar Las Armas, que había estado cerrado más de tres años por problemas de gestión y un largo proceso judicial. Con este cese de actividad, el Ayuntamiento de Zaragoza, propietario del centro, deberá decidir los próximos pasos para su recuperación.
El cierre también afectará las distintas actividades que actualmente acoge Las Armas. Tanto el bar-restaurante como el apartado de programación cultural se verán interrumpidos, dejando en el aire numerosos conciertos, proyecciones y festivales previstos para el próximo año.
El cierre también implica un procedimiento de despido colectivo para los 11 trabajadores de Las Armas, según explica ‘El Periódico de Aragón’, quienes fueron notificados por escrito el pasado 5 de noviembre. Desde esa fecha, cuentan con un plazo de 15 días para designar a sus representantes sindicales y constituir una comisión negociadora. A partir de ahí, se abrirá un periodo de consultas, que puede extenderse hasta 30 días y concluir con o sin acuerdo entre ambas partes.
La consejera municipal de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, informó en la tarde de ayer que el Ayuntamiento de Zaragoza está buscando "la forma más viable a nivel jurídico, económico y administrativo para aceptar la solicitud de desistimiento del contrato" de Las Armas, presentada por el concesionario. En este contexto, Fernández criticó la postura de la oposición, expresando que "no entiende para nada" sus críticas, pues considera que se trata de "una decisión estrictamente empresarial".
Fernández también subrayó que los pliegos aprobados para el contrato incluyen aportaciones de los grupos de oposición, como la del PSOE, que contempla una asignación de "70.000 euros anuales para programación específica en el barrio y el casco histórico". Al respecto, cuestionó la legitimidad de la izquierda para criticar este contrato, recordando que en gestiones anteriores, bajo ZeC y PSOE, el Ayuntamiento tuvo que asumir indemnizaciones "por cientos de miles de euros" debido a desequilibrios económicos. En cambio, en esta ocasión, ha asegurado que el consistorio no tendrá que asumir ningún gasto, ya que el desistimiento del contrato de Las Armas no implicará indemnización alguna, lo cual contrasta con los costes millonarios de gestiones pasadas.
La historia de Las Armas ha estado marcada por continuas gestiones fallidas. Desde su apertura en 2011, ha pasado por varias manos, incluyendo Makugo Hostelería y El Montecito; y tras una decisión judicial, por El Fantasma Producciones en 2014. Ahora, con la salida de la actual concesionaria, el futuro de este icónico centro cultural vuelve a ser incierto.

