Las bibliotecas de Zaragoza que abren hasta las 2 de la madrugada en época de exámenes
El Ayuntamiento extiende el horario de las bibliotecas Ricardo Magdalena y Benjamín Jarnés desde el 7 de mayo hasta el 1 de julio.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha, un año más, su plan de apertura extraordinaria de bibliotecas municipales para atender la demanda de espacios de estudio durante el periodo de exámenes finales. La medida, que entró en vigor la primera semana de mayo y se prolongará hasta el 1 de julio, afecta a los dos centros de distrito más grandes de la ciudad.
Se trata de la Biblioteca Pública Municipal Ricardo Magdalena, ubicada en el antiguo Matadero del barrio de Las Fuentes, con 303 puestos de lectura, y la Biblioteca Pública Municipal Benjamín Jarnés, en la calle Pedro Laín Entralgo del Actur, con 171 plazas y sala específica de estudio. En total, más de 470 puestos a disposición de estudiantes de toda la ciudad.
La medida principal consiste en la ampliación del horario nocturno de lunes a viernes. Durante la primera fase, del 7 de mayo al 21 de junio, ambas bibliotecas permanecerán abiertas de 8:30 de la mañana hasta las 2:00 de la madrugada, con apertura en sábado de 9:30 a 21:00 y en domingo de 9:45 a 21:00. En la segunda fase, del 22 de junio al 1 de julio, el horario nocturno se reduce ligeramente, cerrando a medianoche de lunes a viernes, mientras que sábados y domingos mantienen el horario de 9:45 a 21:00.
Esta iniciativa, impulsada desde el inicio del mandato de la alcaldesa Natalia Chueca en 2023, ha cosechado una respuesta satisfactoria entre los usuarios. La concejal de Educación, Paloma Espinosa, ha destacado que la medida busca ofrecer "tranquilidad y conciliación" a todos los estudiantes que necesitan un espacio tranquilo y bien equipado para afrontar los exámenes.
El anuncio llega acompañado de datos positivos sobre el uso de la red de bibliotecas municipales.
En lo que va de 2026, el Servicio de Bibliotecas registra un incremento notable en las reservas de documentos, que han pasado de 9.700 el año anterior a cerca de 11.600, un aumento de casi el 20%. Las renovaciones de préstamos también han crecido un 5%, sumando 1.000 más que en 2025, al pasar de 21.500 a 22.500.
Estos datos apuntan a un cambio en los hábitos de uso: los ciudadanos planifican con más antelación sus lecturas, consultan el catálogo antes de acudir y aprovechan más el tiempo de cada préstamo.
Para la concejal Espinosa, esto es reflejo de una transformación más profunda del papel de la biblioteca en la vida urbana: "Hoy la biblioteca ya no se mide solo por el préstamo físico. Son espacios culturales, de estudio, encuentro y acceso a actividades, lectura digital y servicios comunitarios, y en esa transformación estamos centrados desde el Ayuntamiento".
