Vox tilda de "boicot de la izquierda" el 'pinchazo' del padre Guilherme en su acto con 300 jóvenes de 1.900 inscritos
El esperado desembarco en Zaragoza del padre Guilherme, el sacerdote y DJ portugués que ha cosechado notoriedad por sus sesiones musicales, no colmó las previsiones de público. Aunque 1.900 personas habían retirado entradas gratuitas para el encuentro matinal en el Auditorio, finalmente acudieron unas 300, según la organización. La fotografía del patio de butacas dejó un reguero de asientos vacíos y abrió un debate inmediato sobre las causas de la baja asistencia.
Durante cerca de una hora, el religioso compartió experiencia vital y musical en formato conversación con 14 jóvenes sobre el escenario, que canalizaron las preguntas del auditorio. El tono fue reposado, con referencias a música, convivencia, inclusión y fe vivida “en positivo”. El padre Guilherme se mostró cercano y evitó entrar en polémicas, confiado en que la cita nocturna en la Plaza del Pilar —gratuita y al aire libre— pueda reunir a una multitud.
¿Boicot? Vox lo tiene claro
En el plano político, sin embargo, fuentes de Vox sostuvieron que lo sucedido “no es un pinchazo”, sino el resultado de un “boicot”: aseguran que “la izquierda” habría retirado masivamente entradas para no usarlas y así vaciar el acto. La formación remarca que las 1.900 localidades figuraban como inscritas y que la incomparecencia de más de 1.600 personas “es algo poco habitual”.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, se incorporó al final del encuentro para trasladar un mensaje de apoyo al sacerdote y a los jóvenes presentes. “Los jóvenes han respondido con mucha ilusión y ganas”, señaló, y calificó la cita de “antesala de un concierto único que va a marcar un antes y un después” en el inicio de las Fiestas del Pilar. Chueca subrayó la relevancia de iniciativas “culturales y espirituales” que, a su juicio, “inspirarán a la juventud y reforzarán los valores de respeto y convivencia en Zaragoza”.
Más allá de la polémica, el evento transcurrió sin incidentes y con un público participativo, aunque claramente por debajo de las expectativas generadas por la retirada previa de entradas.
Tras el 'pinchazo'... más de 20.000 fieles al techno bajo la Virgen del Pilar
Tras el ‘pinchazo’ en su encuentro vespertino con jóvenes en el Auditorio Princesa Leonor, el célebre cura-DJ firmó la revancha en una Plaza del Pilar abarrotada, donde fusionó música sacra y energía techno con un inconfundible guiño aragonés. Abrió la sesión con la jaculatoria de la Virgen del Pilar, el popular “Bendita y Alabada”, revestida de arreglos electrónicos que sorprendieron al público —creyentes y no creyentes— por igual. Ya en la recta final, “Somos”, de José Antonio Labordeta, retumbó con un tratamiento distinto y, a la vez, especial.
El propio padre Guilherme lo había adelantado en el coloquio de la tarde: "Si estoy en Zaragoza, quiero poner música de Zaragoza". Y cumplió. Sonó el cántico tradicional que la megafonía de la Plaza del Pilar emite tres veces al día —9.00, 12.00 y 20.00—, y también el himno oficioso que acostumbra a poner el broche final a las fiestas zaragozanas. Una sesión pensada para Zaragoza, hecha con acento zaragozano.
