La calle Alfonso de Zaragoza ya no es lo que fue: sin personalidad y llena de franquicias
Dos locales, que anteriormente ocupaban una sucursal de Ibercaja y una antigua tienda de ropa, ya acogen a los nuevos inquilinos.
La calle Alfonso I, una de las arterias peatonales más emblemáticas de Zaragoza, sigue experimentando una notable transformación comercial. A medida que las Fiestas del Pilar 2024 se aproximan, dos nuevos negocios están listos para abrir sus puertas en esta calle, que ha visto cómo los tradicionales comercios dan paso a franquicias y nuevas propuestas comerciales.
Dos locales, que anteriormente ocupaban una sucursal de Ibercaja y una antigua tienda de ropa, ya acogen a los nuevos inquilinos: dos heladerías.
Hubo un tiempo en que la calle Alfonso I era el corazón comercial de Zaragoza, llena de joyerías, tiendas de moda, peleterías y grandes almacenes que la convirtieron en la arteria principal de la ciudad. En sus escaparates se exhibían las últimas tendencias llegadas de París, y los zaragozanos acudían a esta calle en busca de productos de calidad. Sin embargo, hoy, tras la pandemia y el paso de los años, poco queda de aquel pasado dorado repleto de lujo y elegancia.
Si por un instante nos dejamos llevar por las imponentes fachadas que aún se levantan con orgullo, recordando una época en la que Zaragoza aspiraba a modernizarse y revitalizar su Casco Histórico, la nostalgia nos transporta a los tiempos en que negocios como Bellostas, La Parisien o el Café 1885 marcaban el ritmo de la vida comercial. Parecería que esos años de esplendor nunca se fueron. Pero basta con desviar la mirada de estos iconos históricos para enfrentarse a la realidad actual: una calle dominada por franquicias y fachadas de colores estridentes, que poco respetan la estética que alguna vez definió esta zona.
Si no fuera por la imponente vista de El Pilar al fondo, muchos tramos de la calle Alfonso I podrían confundirse con los pasillos de un centro comercial, llenos de carteles llamativos que desentonan con el carácter de esta histórica calle del siglo XIX. La esencia que alguna vez la hizo única se diluye, dejando espacio a una transformación que refleja los cambios del comercio moderno, aunque a costa de perder parte de su identidad.
Nuevas propuestas en la Calle Alfonso
El primer negocio en sumarse a la calle Alfonso I será la pastelería-heladería “La Zaragozana”, ubicada en la esquina con la calle de la Torrenueva. Este local, situado en una antigua sucursal bancaria, apuesta por una oferta variada que incluirá helados, tartas, café, zumos y batidos, orientada tanto a turistas como a los ciudadanos que frecuentan el centro.
Por otro lado, la heladería italiana “Ferrara” también se prepara para abrir sus puertas, a solo 100 metros de La Zaragozana. Este negocio ofrecerá una propuesta similar con horchata, batidos y helados, compitiendo directamente en esta concurrida calle.
La calle Alfonso I es un auténtico escaparate para los turistas y zaragozanos que recorren el centro histórico. Con la llegada de las Fiestas del Pilar, estos negocios se posicionan estratégicamente para aprovechar el aumento de tráfico peatonal y la visibilidad que les ofrece estar en el corazón de los eventos culturales y festivos de la ciudad.
Este cambio comercial se suma a otras recientes aperturas en la calle, como Normal, Popeyes y Sabor a España, frenando el deterioro que había sufrido la zona en los últimos años.