Ni el Tubo ni la calle Cadiz: la otra calle donde 'comer de lujo' en Zaragoza
Sin hacer demasiado ruido, hay una calle en pleno corazón de Zaragoza que se ha convertido en uno de los lugares de referencia para cualquier amante del buen comer. No hablamos del Tubo, la Zona o la mítica calle Cádiz, habituales en las rutas del tapeo zaragozano, sino de la calle Cinco de Marzo. Se trata de un pequeño tramo situado entre Paseo Independencia y la plaza Salamero que concentra historia, tradición y, sobre todo, bocadillos inolvidables.
Durante décadas, esta zona quedó a la sombra de otras calles más mediáticas, pero en los últimos años se ha consolidado como el auténtico epicentro del bocadillo de calamares, un clásico que, reinterpretado por algunos de los bares más emblemáticos de la ciudad, ha vuelto a conquistar a zaragozanos y turistas. La desaparición de viejos negocios de la vecina calle Moneva, como La Nicanora, y el traslado de otros como La Mejillonera o el Calamar Bravo a esta calle, han sido clave para este renacer gastronómico.
CINCO DE MARZO Y LOS CALAMARES VAN DE LA MANO
Pese a ser una calle de escaso recorrido, la calidad de lo que se sirve, el ambiente desenfadado y el respeto por una receta que, aunque humilde, es capaz de despertar pasiones. Aquí, tres nombres destacan por encima del resto y, curiosamente, cada uno tiene su propia legión de fieles.
La Mejillonera
Situada en el número 4, La Mejillonera combina tradición y volumen como pocos. Se trata de un bar que no entiende de medias tintas, los días fuertes llegan a preparar más de 150 kilos de mejillones y unos 700 bocadillos. Aunque sus calamares son de matrícula, el mejillón sigue siendo el producto estrella.
Calamar Bravo
Fundado en 1967, este local es una leyenda viva de la ciudad además de ser el más famoso de esta calle. No necesita presentación, desde su nuevo emplazamiento en el número 14, sigue fiel a su receta original: calamares sin rebozo, mahonesa casera y la famosa salsa brava, cuyo secreto solo conocen los miembros de la familia fundadora.
Espumosos
Con más de un siglo de historia y abierto en Cinco de Marzo desde 2011, Espumosos ha sabido renovar el bocadillo clásico. En 2023 fue distinguido por Esquire como uno de los diez mejores de España, gracias a su rebozado crujiente, su mimo en la preparación y un pan que acompaña sin eclipsar.
El Continental
Justo en la entrada desde Paseo Independencia, El Continental se presenta como la opción perfecta para quienes disfrutan del tapeo clásico. Su especialidad son los calamares rebozados servidos en brochetas, pero también destaca su tapa de berenjena, una pequeña joya para quienes buscan algo diferente.
NO SOLO CALAMARES: TAPEO Y AMBIENTE EN ESTADO PURO
Aunque los calamares son los reyes indiscutibles, la calle Cinco de Marzo ofrece mucho más. Tapas tradicionales, cerveza bien tirada y un ambiente estrella sobre todo en las horas del vermú y del famoso tardeo zaragozano. En este tipo de servicios, el mejor bar al que acudir es el Continental, dado la cercanía con Independencia y su acogedora terraza.
Cinco de Marzo es una calle de paso obligatorio para quien quiera saborear la esencia de Zaragoza en cada bocado. Ya sea en un día cualquiera o en fin de semana (donde más afluencia recibe), este pequeño rincón sigue demostrando que comer bien no es cuestión de lujo, sino de tradición bien cuidada.

