La Casa Palestina y Ainkaren dividen al pleno de Zaragoza en la votación de Hijos Predilectos

PP se abstiene en la propuesta de ZeC sobre la Casa Palestina y Vox vota en contra.
Ayuntamiento de Zaragoza
Ayuntamiento de Zaragoza

La votación de las propuestas de los grupos municipales para conceder los títulos de Hijos Adoptivos e Hijos Predilectos de Zaragoza no ha contado con la unanimidad habitual. Aunque tradicionalmente se mantiene el consenso por ser un acto institucional, en esta ocasión la división política se ha hecho visible en el salón de plenos.

En concreto, la propuesta de Zaragoza en Común (ZeC) de nombrar Hija Predilecta a la Casa Palestina de Aragón contó con la abstención del PP y el voto en contra de Vox. A su vez, ZeC rechazó la candidatura de Vox de otorgar el mismo reconocimiento a la presidenta de la Asociación Ainkaren, Teresa González.

RECONOCIMIENTOS POR UNANIMIDAD

Sí lograron salir adelante, con el apoyo de todos los grupos, otras candidaturas: La Medalla de Oro de la Ciudad a Paloma de Yarza, presidenta de Heraldo de Aragón y consejera de Henneo, a propuesta de la alcaldesa, Natalia Chueca. El título de Hijo Predilecto al Cuerpo de Bomberos de Zaragoza, impulsado por el PP. El reconocimiento de Hijo Predilecto a la asociación Believe in Art, promovido por el PSOE.

CRÍTICAS CRUZADAS EN EL PLENO

El portavoz popular, Ángel Lorén, justificó la abstención ante la propuesta de ZeC apelando a la "responsabilidad institucional" y a la necesidad de evitar confrontación. Por su parte, la portavoz de ZeC, Elena Tomás, reprochó al PP su posición: "Abstenerse ante los derechos humanos dice mucho de ustedes y tendrán que pensar en la foto que se quedará con el paso del tiempo".

Vox, por boca de su portavoz Julio Calvo, calificó la propuesta de ZeC como una "provocación" y denunció que "se debe huir de todo intento de politización" en este tipo de actos.

La polémica escaló tras las declaraciones de Elena Tomás, que aseguró que "el Estado debe encargarse de las mujeres que no tienen medios para ser madres y no una entidad privada, ultracatólica y de ultraderecha", en referencia a Ainkaren. También defendió que "el derecho al aborto es un derecho, pero no existe el derecho a ser madre".

La alcaldesa, Natalia Chueca, replicó calificando esas afirmaciones de "barbaridad" y reivindicó que la maternidad es un derecho fundamental, recogido en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Constitución. "Es parte de la libertad individual de las mujeres y forma parte de su autonomía personal", afirmó.

LLAMAMIENTO AL ORDEN

Chueca aprovechó también el pleno para reclamar a todos los grupos y asistentes "respeto y educación" tras los incidentes registrados en el anterior debate municipal. Pidió a la Corporación "volver al orden" y ceñirse al reglamento en las intervenciones.

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