Las máquinas ya trabajan en la reforma que cambiará para siempre el Arrabal en Zaragoza
La transformación del Parque del Tío Jorge ya es una realidad. Este jueves han comenzado oficialmente las obras de la primera fase del proyecto de renovación, una actuación clave para el Arrabal que ya ha arrancado con maquinaria sobre el terreno y el vallado de la zona de intervención.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha visitado el inicio de los trabajos, que se centran en el sector sureste del parque y que suponen una inversión municipal de 3,5 millones de euros. Esta primera fase actuará sobre un total de 33.588 metros cuadrados, incluyendo el bulevar central, la plaza del Tío Jorge y los espacios próximos a las calles Fernando Gracia Gazulla, Valle de Oza y Sixto Celorrio.
Uno de los ejes principales de esta intervención será la renovación de la red de saneamiento, una actuación prioritaria para resolver los problemas de evacuación de aguas que arrastra el parque desde hace años. Se trata, además, de la parte más compleja y costosa del proyecto.
Se trata de una reforma de gran calado: el parque, inaugurado en 1968, afronta la que será su mayor renovación desde su creación, consolidándose como una de las actuaciones más relevantes en materia de infraestructura verde en Zaragoza.
PRIMEROS TRABAJOS
Tras el vallado perimetral y la protección del arbolado, los operarios han comenzado a trabajar en el entorno del acceso junto al Centro Cívico Tío Jorge, donde durante las primeras semanas se centrarán en localizar y reorganizar el complejo entramado de servicios subterráneos.
En esta zona confluyen canalizaciones de saneamiento, riego, telecomunicaciones y una línea de media tensión, lo que obliga a una actuación especialmente delicada.
De forma paralela, se está procediendo al desmontaje del mobiliario urbano y de los juegos infantiles, que serán sustituidos por nuevos elementos. La futura área de juegos tendrá el doble de tamaño y contará con elementos inclusivos y adaptados. También se retirarán las luminarias actuales, que serán reutilizadas posteriormente al ser de tecnología LED.
Más allá de las infraestructuras, esta primera fase incluye una importante renovación paisajística y ambiental y la incorporación de nuevos equipamientos. El parque contará con pistas de baloncesto y voleibol, un parque de mayores y nuevas zonas de ocio pensadas para todos los públicos.
El Ayuntamiento ha optado por una ejecución progresiva para minimizar el impacto en los vecinos. Por ahora, el vallado afecta a unas 2 hectáreas dentro de las 3,5 hectáreas de esta primera fase.
Esto permite que el parque siga en uso: actualmente permanece abierto el 86,67% del total, y en el momento de mayor intensidad de las obras se mantendrá operativo más del 76% del espacio.
La primera fase de las obras, considerada la más costosa y compleja de todo el proyecto, tendrá un plazo de ejecución de entre 10 y 12 meses, con el objetivo de que esté finalizada durante el primer trimestre de 2027.
SEGUNDA Y TERCERA FASE
La transformación no se quedará ahí. En la segunda fase, el parque ganará protagonismo verde con la creación de las denominadas “dunas verdes” en la pradera oeste, generando nuevos espacios de estancia y ocio. También se habilitarán nuevas plazas, zonas infantiles y se mejorará la conectividad interna, reorganizando caminos y recorridos peatonales.
Esta fase actuará especialmente en el entorno de la avenida Pirineos y Valle de Broto, donde se proyecta un nuevo bulevar secundario y la ampliación de zonas verdes.
Por su parte, la tercera fase se centrará en el corazón del parque, con mejoras en el arbolado y las praderas, la creación de graderíos naturales para el descanso y una nueva zona de calistenia.
