La crecida del Ebro se estabiliza, pero seguirá alto hasta el viernes

Protección Civil y Bomberos inspeccionan Alfocea, Monzalbarba y La Almozara mientras se cortan varios caminos junto al río.
Estado de la crecida a su paso por Zaragoza. /AZ
Estado de la crecida a su paso por Zaragoza. /AZ

La crecida ordinaria del Ebro se estabiliza en torno a los 1.500 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza y podría alcanzar los 1.550 m³/s hasta el viernes, sin que por el momento se hayan registrado afecciones graves en las motas que protegen la ciudad.

Así lo ha explicado la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, durante una supervisión realizada en el entorno del parking sur del Parque del Agua, uno de los puntos donde más visible es el aumento del caudal.

Las motas que protegen la capital aragonesa se localizan en los barrios rurales de Alfocea y Monzalbarba, además del distrito de La Almozara. Según Bravo, se están realizando inspecciones continuas y “no hay ninguna afección importante”.

Se han detectado pequeñas filtraciones, pero sin gravedad ni riesgo estructural. Los técnicos descartan, por ahora, la necesidad de intervenciones de refuerzo.

El seguimiento se mantiene desde el fin de semana con efectivos de la Unidad Verde, Bomberos, Protección Civil y Policía Local, que supervisan los puntos considerados más vulnerables.

CAMINOS CORTADOS

Como medida preventiva, el Ayuntamiento ha procedido al corte de varios caminos junto al río:

  • Camino de La Alfranca

  • Camino de El Cachero

  • Camino de Alfocea (acceso al galacho de Juslibol)

  • Camino de Juslibol

En la zona de La Almozara no se aprecian afecciones, al igual que en la margen derecha desde el puente del Tercer Milenio hasta el Parque Deportivo Ebro y la parte inferior del puente de la Ronda Norte.

En el Parque del Agua tampoco se han registrado daños, aunque permanece cerrado el acceso al parking sur, situado detrás del Palacio de Congresos.

Las previsiones han rebajado el pico máximo estimado de 1.620 a 1.550 m³/s, lo que reduce el riesgo en zonas sensibles.

De momento, solo se ha evacuado la urbanización Torre Urzáiz, en Movera. En este caso, únicamente un matrimonio de 70 años ha necesitado alojamiento en un hostal, ya que la mayoría de las viviendas son de segunda residencia.

El jefe de Bomberos, Eduardo Sánchez, ha detallado que las motas se revisan de forma constante para detectar posibles grietas o filtraciones que pudieran anticipar problemas mayores. “Si hubiera riesgo de rotura, se procedería a las evacuaciones necesarias”, ha señalado.

"El río está muy bonito pero hay que tenerle respeto, se puede intentar acercarse a verlo, pero sin meterse en el agua", ha precisado. Eduardo Sánchez ha comentado que "la ventaja de esta crecida en que lleva mucho caudal, pero salvo en el centro del río la velocidad del agua es muy lenta, por lo tanto la capacidad de arrastre también es muy baja, aunque hay que estar vigilantes por si acaso algo de esto pudiera cambiar".

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