Desalojan a 8 personas en el barrio Delicias en Zaragoza: vivían en trasteros okupados
Los trasteros en cuestión estaban en condiciones de salubridad pésimas, con materiales inflamables, empalmes eléctricos artesanales y un cuarto de contadores en estado crítico
Ocho personas han sido desalojadas esta semana en el barrio de Delicias, en Zaragoza, tras descubrirse que residían en trasteros reconvertidos ilegalmente en viviendas dentro del sótano de un edificio ubicado en la avenida de Madrid.
Las condiciones eran extremas: espacios reducidos, falta total de habitabilidad, conexiones eléctricas fraudulentas y un riesgo constante de incendio. La intervención se ha producido tras una denuncia ciudadana que activó un operativo policial con la participación de bomberos y técnicos de la compañía eléctrica.
UNA COMUNIDAD CLANDESTINA EN EL SÓTANO DE UN EDIFICIO
La intervención de la Policía Nacional comenzó el pasado 9 de junio, cuando un ciudadano alertó de que el trastero de su propiedad estaba siendo ocupado. La investigación confirmó que no se trataba de un caso aislado, ya que en total, doce trasteros y un anexo habían sido ocupados y transformados en infraviviendas. En ellos residían personas en situación vulnerable, pero también individuos con antecedentes por robos y hurtos, generando un entorno de inseguridad para los vecinos legales del inmueble.
Los agentes comprobaron que los espacios carecían de condiciones mínimas de habitabilidad. Los trasteros estaban llenos de materiales inflamables, con empalmes eléctricos artesanales colgando por techos y pasillos, y un cuarto de contadores en estado crítico. El informe elaborado por el Servicio Municipal de Bomberos fue contundente, había un grave riesgo de incendio para todo el edificio.
La compañía eléctrica calificó la instalación de "peligrosa", pero no pudo interrumpir el suministro debido a que el sistema de distribución no permitía cortes individualizados sin afectar a vecinos con contratos legales.
La situación de ocupación no era nueva. El edificio, tras ser embargado por una gestora de activos en verano de 2024, ha ido deteriorándose progresivamente. Actualmente, solo tres viviendas están ocupadas de forma legal; el resto, incluido el sótano, había sido tomado. En el espacio reconvertido en baño común, además, se identificaron problemas que afectaban a la presión del agua en toda la finca.
El desalojo se ejecutó este jueves, 26 de junio, con autorización judicial. De forma paralela, la gestora de activos comenzó el tapiado de viviendas y trasteros para evitar nuevas intrusiones. Los accesos están siendo reforzados y las autoridades locales han intensificado las labores de coordinación para evitar que se repita una situación que, durante más de dos años, ha puesto en riesgo la seguridad de todos los residentes del edificio.

