Adiós al histórico edificio de Correos de Zaragoza: será demolido

Cuenta con más de 50 años y su desaparición forma parte de un ambicioso proyecto urbanístico en la ciudad.

Edificio de Correos en El Portillo. / Gerardo Sancho (Ayuntamiento de Zaragoza)
Edificio de Correos en El Portillo. / Gerardo Sancho (Ayuntamiento de Zaragoza)

El entorno de El Portillo, en Zaragoza, se prepara para una profunda transformación urbana que convertirá la zona en un gran espacio verde con múltiples equipamientos, como áreas deportivas y zonas infantiles. La sociedad estatal Zaragoza Alta Velocidad (ZAV) tiene previsto licitar el proyecto antes del verano, aunque aún está a la espera de aprobación municipal.

El diseño de este ambicioso plan urbanístico corre a cargo de un equipo multidisciplinar formado por los ingenieros de Caminos Joaquín Bernad (Sers) y José Manuel Almarza (Satal), junto a los arquitectos Joaquín Sicilia y Pablo de la Cal, y los paisajistas Carlos Ávila y Cristina Jorge.

Uno de los hitos más significativos de la intervención será la demolición del histórico edificio de Correos, situado en la avenida José Anselmo Clavé, junto a CaixaForum. Esta actuación está prevista para la segunda fase del proyecto y aún depende de la valoración del inmueble. Se espera que el derribo se licite antes de que finalice 2025, con la intención de que la reurbanización comience en los primeros meses de 2027.

La última fase del plan contempla el traslado de las dependencias ubicadas en la antigua terminal, un proceso que exigirá la adecuación previa de las oficinas situadas en la fachada oeste de la estación Delicias.

EL HISTÓRICO EDIFICIO DE CORREOS

El edificio de Correos, diseñado en 1973 por el arquitecto José Luis González, es un exponente del Brutalismo arquitectónico en España. Pese al creciente reconocimiento de esta corriente, impulsado por el cine y la televisión, la planificación urbanística de El Portillo mantiene su demolición dentro del proceso de renovación de la zona.

 

La reforma también supondrá cambios en la movilidad, con la reordenación del tráfico en calles clave como Escoriaza y Fabro, que se convertirá en un bulevar arbolado con tres carriles de circulación en sentido inverso al actual.

Con una inversión prevista de 34 millones de euros, este proyecto redefinirá la fisonomía de El Portillo y dotará a Zaragoza de un nuevo espacio de ocio y convivencia, alineado con las tendencias urbanísticas sostenibles.

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