Las innumerables estafas de las artífices del 'engaño del agua' en Zaragoza: "Actúan sin humanidad"

No tenían ningún problema en agredir a sus víctimas, personas mayores, si se veían descubiertas o les impedía robar en su casa
Imagen de la policía captada en una casa de una víctima en Zaragoza/ P.N.
Imagen de la policía captada en una casa de una víctima en Zaragoza / P.N.

En el vídeo que la Policía Nacional hizo público hace unos meses, durante la última detención, a estas estafadoras se las ve en la vivienda de un hombre mayor, impedido físicamente, que a duras penas caminaba con un andador.

Estas mujeres, de origen rumano, con una media de edad de 30 años, sabían lo que hacían. Lo que no sabían es que les estaban grabando. La familia de este hombre vulnerable había instalado en su casa cámaras, bien sea por seguridad o por tenerle más controlado por si le sucedía algo.

Dichas grabaciones han ayudado a mostrar el 'modus operandi' de este grupo itinerante de mujeres que se desplazaban desde la capital de España buscando 'presas' con un perfil determinado. Se trata de actuar, ser especialmente cariñosas y conseguir entrar como sea en la vivienda de esta persona mayor, que generalmente vive sola, a quien vigilan horas antes en plena calle.

Cuando la víctima ya está elegida comienza la actuación del engaño conocido como 'el vaso de agua'. Tan sencillo como pedir a la supuesta víctima, generalmente un hombre, "un vaso de agua ahora que hace tanto calor en la calle".

El 90% acceden y los que no se ven acorralados, ya que son asaltados con insistencia y por sorpresa delante del portal de su casa en el que están a punto de entrar. Son ocasionales porque su 'modus operandi' se lo marca y tienen el tiempo justo para "subir, limpiar, y marcharse".

Volviendo al vídeo que publicó la Policía Nacional de Zaragoza, gracias al trabajo que realizaron los componentes del Grupo Contra la Delincuencia Itinerante, incluso se escucha como el cebo, la mujer que se encarga de distraer a la víctima mientras la otra busca y roba, llega incluso a gritarle cuando éste sospecha algo "¡Venga aquí, venga aquí!".

Son las autoras de muchos robos en Zaragoza capital, y especialmente graves por las víctimas vulnerables que buscan y de la manera ruin con la que cometen los delitos, que pasa incluso por la agresión si se llegan a ver descubiertas.

Difíciles de atrapar, y más que ingresen en la cárcel

No es fácil, según la propia policía, dar por ellas y más conseguir que un juez instructor les meta en prisión preventiva a la espera del juicio. El problema siempre es que se trata de robos con cierta infraestructura y donde hay pocas pruebas, ya que todos se cometen en el interior de viviendas particulares y después de que la víctima les haya 'invitado' a entrar.

Eso dificulta la labor policial que sobre todo consiste en el seguimiento y vigilancia, incluso desde que llegan a Zaragoza, generalmente en autobús. La última grabación que se hizo pública ha conseguido más de lo esperado. No solo delatarlas y verlas en acción, sino dar con la tecla para que un juez las ingrese en prisión. Más por la vulnerabilidad de sus víctimas que por el botín, que no es poco, que muchas veces se llevan de sus casas.

"Son muy malas; actúan casi sin humanidad y conscientes del mal que causan. No solo es el robo sino también el daño psicológico que causan a una persona mayor que vive sola y que ve invadida su intimidad, el lugar donde vive y tiene que seguir viviendo; y eso les da pánico", relata un policía que ha llevado a cabo las últimas detenciones de estas estafadoras 'del vaso de agua'. Ahora, estas dos mujeres, pasarán al menos unos meses en la cárcel hasta el día del juicio que podría ser dentro de medio año.

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