De ser okupado a tener más de 1.200 socios: así es el giro de 180º que ha dado el centro Luis Buñuel
Hoy, tras su rehabilitación, el centro se erige como un ejemplo de recuperación de espacios públicos, dejando atrás una etapa de gestión opaca y okupación.
El centro municipal de convivencia para mayores Luis Buñuel, inaugurado hace dos meses en el Casco Histórico de Zaragoza, ha superado todas las expectativas con 1.293 socios (827 mujeres y 466 hombres). Esto representa un 36% más de personas usuarias que su antecesor, el antiguo centro de mayores del distrito, que compartía espacio con la Casa Amparo y que nunca reabrió tras la pandemia
En estos dos primeros meses se han impartido talleres de acuarela, ajedrez, espalda sana, geología y risoterapia, además de paseos históricos, visitas a museos, teatro, jotas, aula digital y gimnasia con aparatos. En total, el 95% de las 462 plazas ofertadas han sido ocupadas.
Hace apenas un año y medio, el edificio del Luis Buñuel era un centro social okupado, gestionado por la Asociación Centro Social Comunitario Luis Buñuel (CSC), fundada por el exalcalde Pedro Santisteve. La cesión gratuita del espacio en 2018 por el gobierno de Zaragoza en Común (ZEC) fue posteriormente anulada por la justicia, al considerarla ilegal por falta de publicidad y concurrencia en su adjudicación.
Tras años de okupación, eventos sin permisos municipales, venta irregular de alcohol y denuncias vecinales por ruido, el edificio fue desalojado en 2022 por orden judicial. El Ayuntamiento tuvo que destinar 200.000 euros a labores de limpieza y desratización, retirando residuos acumulados y elementos inflamables.
Hoy, el Luis Buñuel se ha convertido en un referente para el envejecimiento activo y saludable en Zaragoza, ciudad que cuenta con 32 centros municipales de mayores. Este equipamiento es el tercero más grande de la red, solo superado por el Laín Entralgo y el centro de La Jota.
Entre sus instalaciones destacan un gimnasio de 207 metros cuadrados con máquinas de fitness para mejorar la salud cardiovascular y fortalecer los músculos, un aula virtual equipada con pantallas interactivas y un servicio de biblioteca digital con préstamo de libros electrónicos, ordenadores y tabletas digitales, promoviendo la inclusión digital de los mayores.
Además, cuenta con espacios para combatir la soledad no deseada, como la sala Nos Gusta Hablar, donde los mayores pueden compartir experiencias, y el comedor social bajo el lema ‘comer en compañía’.
Con una inversión de más de 800.000 euros, el Ayuntamiento de Zaragoza ha transformado este edificio en un espacio clave para la convivencia y el bienestar de las personas mayores.
Próximamente, el programa de actividades se ampliará con 70 plazas adicionales para bailes en línea y sevillanas, con inscripciones ya abiertas. Además, las actividades sin inscripción previa, como el baile libre de los miércoles, los juegos de mesa y la cafetería, también han recibido una gran acogida.
El servicio de comedor, inaugurado el 14 de diciembre, ha servido 501 comidas en 47 días, consolidándose como un punto de encuentro y socialización para los mayores del barrio.
El edificio Luis Buñuel tiene un pasado singular. Fue convento, asilo, escuela militar, Museo de Bellas Artes y Casa Consistorial. En 1979, fue cedido gratuitamente al Ministerio de Educación para albergar un instituto de Bachillerato, y tras el cese de esta actividad, revirtió al Ayuntamiento.



