El grave problema de seguridad que tiene Parque Roma: se buscan soluciones... todavía
La Urbanización Parque Roma se alza como un ícono de la arquitectura contemporánea. Diseñada en 1970 por el visionario arquitecto José de Yarza García, este complejo residencial rompió con los cánones tradicionales de la época al introducir elementos vanguardistas y minimalistas que contrastaban con el entorno urbano del momento.
Con más de 40 portales en edificios de más de 12 plantas, Parque Roma es no solo una proeza arquitectónica, sino también uno de los complejos residenciales más grandes de España, hogar de más de 7.500 personas.
La urbanización destaca por sus líneas geométricas audaces, patrones repetitivos y pilares en forma de ‘V’, que le otorgan una identidad arquitectónica única. Este enfoque se combina con detalles decorativos que evocan el barroco pop, creando un diálogo visual entre la sobriedad del brutalismo y la exuberancia ornamental.
Además de sus méritos estéticos, Parque Roma incorpora amplias zonas verdes y espacios comunes, convirtiéndose en un espacio de convivencia urbana abierto a residentes y visitantes. Esta característica subraya un enfoque inclusivo y democrático del diseño, ofreciendo calidad de vida a través del acceso a áreas de esparcimiento y servicios esenciales.
Sin embargo, no atraviesa sus mejores momentos. Este bloque de edificios que cuenta con recovecos, decenas de portales y varios locales comerciales, tiene también un gran déficit vecinal: el problema de seguridad y vandalismo.
Los problemas de Parque Roma: seguridad y mantenimiento
El esplendor arquitectónico de Parque Roma se enfrenta a desafíos contemporáneos. Desde 2020, los residentes han denunciado un deterioro progresivo en la seguridad y el mantenimiento del complejo. Entre los problemas más graves se encuentran actos vandálicos, ocupaciones ilegales y el uso indebido de locales comerciales.
Uno de los episodios más destacados fue la clausura de un hostal ilegal en septiembre de 2024, ubicado en el bloque G, local 13, tras una orden de desalojo emitida por la Gerencia de Urbanismo. Este local, que contaba con autorización para funcionar como almacén, operaba como hostal sin la licencia correspondiente, representando un riesgo para la seguridad de los residentes y usuarios.
La junta de gobierno de Parque Roma, conformada por los 75 presidentes de las comunidades vecinales, ha solicitado al Ayuntamiento de Zaragoza una solución integral que garantice la seguridad y el mantenimiento del complejo. Entre las propuestas presentadas destacan:
- La cesión de los espacios comunes al Ayuntamiento para que este asuma los gastos de conservación y vigilancia.
- El cierre parcial de la urbanización con horarios de acceso controlados.
- La instalación de cámaras de vigilancia y el aumento de la presencia policial.
Un espacio de convivencia bajo presión
El mantenimiento de Parque Roma recae en sus casi 10.000 residentes, quienes contribuyen con cuotas mensuales para preservar las áreas comunes y servicios esenciales. Sin embargo, el esfuerzo comunitario no siempre es suficiente para abordar los problemas estructurales y de seguridad que enfrenta un complejo de esta magnitud.
El diseño abierto de la urbanización, concebido como un espacio accesible para todos, ha sido una virtud y un desafío. Aunque fomenta la interacción comunitaria, también ha generado problemas de control y supervisión en las zonas comunes.
Desde septiembre de 2024, la junta vecinal ha mantenido reuniones con diversas instituciones, incluyendo concejalías del Ayuntamiento de Zaragoza y departamentos del Gobierno de Aragón. Aunque se han realizado algunos avances, los vecinos insisten en la necesidad de una intervención más decidida por parte de las autoridades locales y autonómicas.
Entre las demandas más urgentes se encuentra un plan de acción que contemple la mejora de la seguridad mediante vigilancia activa y tecnología de monitoreo, la conservación de los espacios verdes y ajardinados y la regulación del uso de locales comerciales para evitar actividades no autorizadas.



