Eduardo Sánchez, bombero: ¿por qué el humo del incendio de Saica es tan negro?

Las llamas en un almacén de papel y cartón en Saica Natur han generado una columna de humo visible a kilómetros en una tarde marcada por la borrasca Oriana. El Ayuntamiento y Bomberos descartan riesgo tóxico, pero piden cerrar ventanas y anticipan una extinción lenta, con vigilancia durante la noche y el domingo.

Los Bomberos de Zaragoza trabajan desde la tarde de este sábado en el control y extinción de un espectacular incendio en la planta de almacenaje de material reciclado Saica Natur, ubicada en la avenida de San Juan de la Peña, en el distrito de El Rabal. La combustión de papel y cartón, avivada por las fuertes rachas de viento asociadas a la borrasca Oriana, ha levantado una densa columna de humo negro visible desde varios puntos de la ciudad y a kilómetros de distancia.

Pese a la espectacularidad de las llamas y al carácter industrial del entorno, tanto fuentes municipales como el inspector jefe de Bomberos, Eduardo Sánchez, han insistido en que no existe riesgo tóxico para la población. Aun así, el Ayuntamiento ha recomendado a los vecinos del entorno cerrar puertas y ventanas para evitar molestias por el humo.

Papel compactado: la explicación del humo y las llamas

El combustible del incendio es, en gran medida, papel y cartón procedente de la recogida selectiva, según se ha trasladado durante el seguimiento informativo del suceso.

Eduardo Sánchez ha explicado que el color especialmente oscuro del humo se debe al estado compactado del material almacenado. Al estar prensado, el papel arde con más dificultad: “cuando empieza a coger calorías es cuando vemos unas llamas tan espectaculares y con ese humo también tan espectacular”, ha señalado.

Estrategia: confinar y proteger la producción

Los Bomberos sitúan el foco del incendio en una zona de almacenamiento y concentran esfuerzos —en coordinación con la dirección de la empresa— en proteger los sectores aledaños dedicados a la producción para evitar que el fuego se propague. La propia configuración del complejo, con muros de sectorización entre plantas colindantes, está ayudando a contener el avance de las llamas.

La idea operativa, según han explicado desde el servicio, es “dejar que arda” el material afectado porque apagar un gran volumen de papel compactado con agua resulta poco eficaz: el exterior se humedece, pero el fuego puede seguir activo en el interior. Por eso se trabaja en enfriar, controlar y evitar la propagación, mientras el almacenamiento se consume.

Despliegue y una intervención que se alarga

En el operativo participan entre 20 y 25 bomberos, con varias dotaciones y vehículos de apoyo, además de una ambulancia. La intervención, advierten, será prolongada y puede extenderse durante la noche y hasta este domingo, con el humo todavía visible.

Una tarde complicada por el viento y la vigilancia de los ríos

El incendio ha estallado en una jornada ya exigente para los servicios de emergencias. El paso de Oriana ha dejado numerosas incidencias relacionadas con el viento (caída de ramas y elementos urbanos, entre otras) y, además, se mantiene la vigilancia sobre los cauces del Ebro y el Gállego por el aumento de caudales.

Con el fuego confinado en la zona de almacén y sin daños personales en la información disponible hasta el momento, el operativo entra ahora en una fase de control y vigilancia sostenida: enfriar, contener y evitar que el incendio alcance áreas no afectadas mientras el material termina de combustionar.

Comentarios