La joya de Zaragoza que nadie visita y es un error: “Está a la sombra del Pilar y la Seo”
El Casco histórico de Zaragoza guarda la que es una joya monumental olvidada y eclipsada por la fama de la Basílica del Pilar y La Catedral de la Seo. Se trata de la Iglesia Parroquial de San Pablo Apostol, una iglesia gótico-mudejar cuya historia se remonta al s.XII, y que ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (2001).
Sin embargo, pese a estar a escasos minutos de distancia de la grandes famosas de la Plaza del Pilar, esta iglesia pasa desapercibida por los turistas e incluso, por los zaragozanos.
UNA DE LAS IGLESIAS MÁS BONITAS DE ZARAGOZA QUE SE ESCONDE EN EL BARRIO DEL GANCHO
Ubicada en la calle San Pablo, 42, esta iglesia tiene sus orígenes en una ermita dedicada a San Blas, construida poco después de la reconquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I el Batallador. Años más tarde, el crecimiento demográfico del nuevo barrio en torno a la ermita (conocido como Barrio de San Pablo) motivó su transformación en una iglesia parroquial de grandes dimensiones.
La actual estructura del templo comenzó a levantarse en el siglo XIII y fue ampliándose durante los siglos posteriores, hasta el XVIII, dando lugar a un conjunto artístico de enorme valor. En él conviven diferentes estilos arquitectónicos, desde el gótico hasta el barroco, con especial protagonismo del mudéjar aragonés, perfectamente representado en su torre octogonal de estructura de alminar, uno de sus elementos más reconocibles y bonitos.
Dentro de la iglesia, hay auténticos tesoros como el retablo Mayor, el órgano gótico o los retablos renacentistas y flamencos en las capillas laterales. Todos estos elementos, sumados a su ubicación y a su aspecto exterior, convierten a la Iglesia de San Pablo en un lugar imprescindible para comprender la historia, la fe y el arte de Zaragoza, aunque injustamente relegado del circuito turístico habitual.
VISITAS, HORARIOS Y VINCULACIÓN CON EL VECINDARIO
A día de hoy, esta parroquia sigue más viva que nunca y ofrece una misa diaria, estando abierta todos los días del año. Pero más allá de su función religiosa, es también un espacio cultural, ya que se usa para otro tipo de cuestiones no religiosas (como conciertos, dada su espectacular acústica). Y para quien quiera descubrirla, hay varias opciones de visita (desde visitas libres, guiadas o con acceso a la torre).
Además, esta iglesia es también el corazón simbólico del “Gancho”, como popularmente se conoce al barrio. Su icono, el Gancho, una antigua hoz utilizada para despejar caminos durante las romerías, sigue encabezando las procesiones religiosas desde hace siglos y puede contemplarse dentro del templo.

