Julio Calvo (Vox): "Con Natalia Chueca tenemos una relación razonablemente civilizada"
El Ayuntamiento de Zaragoza ha sellado su acuerdo presupuestario con Vox, consolidando así la alianza con el grupo municipal liderado por Julio Calvo para definir las cuentas de 2025. Con un presupuesto que asciende a 978,2 millones de euros, un 2,97% más que en 2024, el pacto entre el gobierno municipal del PP y Vox prioriza la bajada de impuestos, el apoyo a las familias y la natalidad, la seguridad en las calles y el impulso al comercio y los autónomos.
En esta entrevista, Julio Calvo analiza los ejes del acuerdo, el papel de Vox en la gobernabilidad de la ciudad y los retos que afronta Zaragoza.
PREGUNTA. Junto con el PP de Natalia Chueca han llegado a un acuerdo para aprobar los presupuestos de este año… ¿se podría decir que tienen una buena relación?
RESPUESTA. Tenemos una relación razonablemente civilizada.
¿Estos presupuestos tienen más de Vox que los del 2024 o menos?
Algo más, aunque solo sea por cuantía. Nuestra participación en los presupuestos es aproximadamente un 30% en lo que se puede negociar, el resto son cantidades que están fijadas. El pago de los funcionarios, los gastos de funcionamiento, el pago de la deuda. Eso supone un 70% de los presupuestos. Entonces el ámbito de negociación se reduce a ese 30% restante, que son los capítulos en donde puedes intervenir, que son fundamentalmente los de inversiones, y ahí sí que nuestra participación ha subido. Ahora mismo estaba en torno a 30 millones.
En muchas partes de ese 30% estamos sustancialmente de acuerdo y por lo tanto no hemos presentado propuestas y otras el PP se ha negado a cambiarlas. Hemos llegado a un acuerdo razonable. No son nuestros presupuestos y hemos querido cambiar más cosas o cambiar sobre todo algunas de las prioridades, pero, en definitiva, nos parecen aceptables.
Ha insistido en que si hubiesen sido sus presupuestos hubiera habido otras prioridades. ¿Cuáles hubiesen sido sus prioridades si hubiese sido usted quien confeccionara estos presupuestos?
Ahora mismo hay varias urgencias en Zaragoza. La regeneración de barrios, por ejemplo, la regeneración del casco histórico es ahora mismo una verdadera urgencia social. El asumir la prolongación de la línea uno del tranvía hasta Arcosur, Montecanal, Rosales del Canal y por el otro lado, hasta el Royo Villanova. Es una demanda de los vecinos y además es algo que en el plazo de cinco o seis años habrá que acometer sí o sí.
Otra de las prioridades que están dejándola pasar y es un riesgo de cara al futuro, es la sustitución o la construcción de una nueva depuradora de aguas residuales en Zaragoza. La que hay ya ha llegado al final de su vida útil. Es una depuradora ya obsoleta, que desde luego no puede cubrir las exigencias de la Unión Europea.
La izquierda ha criticado que se suban las tasas del agua y las basuras…
En el tema del agua llevaban muchos años sin actualizarse y lo que sí que es cierto es que los costes de personal, de la energía, de los reactivos, han subido. Algo que silencia el PSOE es lo que nos ha subido la factura que nos cobra Acuaes, empresa estatal que nos está trayendo el agua desde Yesa. Aproximadamente el 90% del agua que bebemos en Zaragoza ya procede del Pirineo y eso tiene unos costes de bombeo muy importantes, además de la amortización que paga el ayuntamiento. Si no se paga mediante la tasa del agua, se paga mediante impuestos.
Pagarlo lo tenemos que pagar. Con las basuras es una circunstancia un poco distinta porque allí sí que se está repercutiendo o se iba a repercutir el impuesto a las basuras y el reciclaje que puso el gobierno de la nación y Vox fue el único partido que se opuso. Se ha asumido mínimamente, un 3% en torno a la subida del IPC.
Zaragoza ha experimentado un crecimiento en proyectos tecnológicos y de inversión extranjera. ¿Cree que el Ayuntamiento está favoreciendo un entorno adecuado para la atracción de empresas?
El viaje que ha hecho la alcaldesa a China supongo que, a la vista de los resultados y de las reuniones que han tenido, este viaje ya llevaban mucho tiempo preparándolo. El Ayuntamiento tiene que hacer más en la captación de empresas. Ha habido descuidos imperdonables.
Por ejemplo, cuando en la legislatura pasada por parte del Gobierno se anunció la intención de hacer un centro logístico militar único que agrupara todos los demás en España y el ayuntamiento no se enteró y fue Córdoba la que finalmente se ha llevado ese centro logístico y ya están trabajando en ello.
Lo que hemos hecho a lo largo de todos estos años es la regeneración de los polígonos industriales que estaban absolutamente abandonados. Todos los años aparecía una partida de 50.000 euros para los polígonos industriales en los presupuestos que al final del año se quedaban sin ejecutar. Nosotros metimos el primer año 500.000 euros y desde entonces hemos ido metiendo partidas. Ahora ya estamos en torno a 1.500.000 euros que van para los polígonos de Malpica y Cogullada y otros 500.000 euros para los privados.
Usted ha valorado positivamente la decisión de la alcaldesa Natalia Chueca de poner fin a los contratos con las empresas de patinetes eléctricos. ¿Cree que es una medida suficiente o debería haberse tomado antes?
Seguramente no es suficiente. Lo hemos valorado positivamente en el sentido de que va a reducir en alguna medida la presencia de patinetes en las calles. Pero quedan todos los patinetes privados. Ha habido ciudades en Europa y en España donde se ha prohibido la circulación de patinetes en las ciudades. Aquí no sé si llegará tanto como la prohibición total de la circulación de patinetes, pero desde luego que hay que endurecer un poco las sanciones y la vigilancia, sí, porque todos esos patinetes que están circulando por las aceras pues evidentemente son un peligro objetivo.
El Ayuntamiento se ha comprometido ante el TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Aragón) a licitar el nuevo contrato del bus urbano a finales de marzo. ¿Cree que se cumplirán los plazos o podrían surgir nuevos retrasos?
Tiene la obligación de hacerlo. Yo no sé cuáles serán las consecuencias judiciales que pudieran derivar si incumple esa exigencia. Pero es una exigencia impuesta por una sentencia así que, teóricamente, no le queda otro remedio.
¿Cómo valora las quejas de los vecinos de Rosales del Canal y Montecanal sobre los cambios en la línea 41?
Están bastante cargados de razón. Va a sufrir la movilidad en esos barrios. Se va a ver perjudicada con esas medidas. Eso de suspender o sustituir las tres lanzaderas que unían Arcosur, Montecanal y Rosales del Canal con el tranvía, sustituirlos por una sola, evidentemente va a incrementar los tiempos de desplazamiento. Por eso es importante esa medida que nosotros propusimos de prolongar la línea del tranvía y de que se sustituyera por autobuses de conducción autónoma por que abarataría muchísimo las obras.
¿Qué aspectos considera prioritarios para mejorar el servicio de autobús en Zaragoza?
Sería fundamental incrementar el número de unidades puestas en circulación porque hay muchas quejas con las frecuencias. El problema que tiene este equipo de gobierno es que ha apostado por los autobuses eléctricos cuando con el precio de uno se podrían comprar casi dos convencionales, es decir, con el mismo coste que están empleando en adquirir estos autobuses eléctricos se podría haber incrementado más el número de unidades en circulación.
Ha sido una decisión errónea, una decisión de subirse a la moda de la electrificación, pero que en definitiva no ha resuelto absolutamente nada. Las remodelaciones de líneas de autobuses se tienen que hacer con muchísimo cuidado porque rompes muchas inercias, muchas costumbres arraigadas de la gente que saben perfectamente dónde tienen que coger el autobús, por qué sitios de la ciudad les llevan, en qué sitios pueden bajarse o hacer transbordos. Y romper esas costumbres es muy difícil y muy complicado.
Su compañero, el concejal Armando Martínez, ha denunciado el mal estado del parquin de Macanaz. La reforma integral del aparcamiento está prevista para 2026. Desde VOX proponen una actuación inmediata y temporal. ¿Cree que este tipo de problemas afecta a la imagen de la ciudad?
Totalmente. El parquin de Macanaz es el más utilizado por los viajeros que vienen en autobús a Zaragoza. De hecho, son muchísimos los autobuses que aparcan ahí. Los viajeros se bajan, cruzan el puente de Santiago y llegan a la Plaza del Pilar. Y muchos de ellos hacen una parada de muy pocas horas. Da una mala imagen y es un ejemplo más de las malas prioridades que tiene este Ayuntamiento. Por ejemplo, este año, ha anunciado que con motivo de la capitalidad de la Garnacha iba a plantar vides en la arboleda de Macanaz. Sí que tienen dinero para plantar vides y no tienen dinero para mejorar el parquin. ¿A quién se le ha ocurrido poner vides en Macanaz? Nadie lo ha pedido.
El precio de la vivienda, tanto en compra como en alquiler, ha subido en los últimos años. ¿Qué medidas propone VOX para facilitar el acceso a la vivienda, especialmente a los jóvenes y familias con menos recursos?
El tema de la vivienda es un problema multifactorial. Tiene muchísimas caras y por lo tanto las medidas que hay que adoptar son en muchos frentes. Faltan trabajadores en el sector de la construcción. El precio de la construcción ha subido un 50% en los últimos cinco o seis años. Los trámites burocráticos son horribles, lentísimos. Una de las medidas que hemos dicho es la de agilizar los trámites, que metan más personal a agilizar las licencias. Los costes administrativos son también abusivos. Cuando se habla de los pelotazos que hacen los promotores inmobiliarios, realmente quién lo da ante cada promoción inmobiliaria es la Administración. Cuando estamos hablando, por ejemplo, del antiguo Colegio Jesús y María, que hay que recalificar esos terrenos, solamente las cesiones de dinero que tiene que hacer son entre 100.000 y 150.000 euros por piso. Es el dinero que tiene que pagar el promotor al ayuntamiento por esa recalificación.
Tendrían que ser las administraciones públicas ante la urgencia de esto quienes se erigieran en promotores inmobiliarios. Pero con los precios que tiene la construcción, entre todas las administraciones públicas de este país no tienen dinero suficiente para solucionar de inmediato el problema de la vivienda.
¿Cree que Zaragoza está preparada para gestionar el incremento de población inmigrante en términos de servicios públicos, educación y sanidad?
En sanidad categóricamente no porque las listas de espera hospitalarias y de intervenciones quirúrgicas no han hecho más que crecer a lo largo de los últimos años. Desde el punto de vista educativo, posiblemente sí por la bajada de la natalidad y que los ratios de alumnos han bajado mucho en los últimos años. En Arcosur, por ejemplo, hay que acometer la construcción de nuevos colegios y en transporte si se sigue construyendo en el extrarradio de la ciudad, habrá que incrementar lógicamente el número. Pero ahora viviendas hacen falta. Ahora mismo el problema para acoger inmigrantes es también la falta de vivienda. Falta viviendas para los españoles y para los inmigrantes. El crecimiento en los barrios generan nuevas demandas de transporte.
Ha pactado ya dos presupuestos con la alcaldesa. ¿Qué consejos le da a su compañero Nolasco para que llegue a un acuerdo con Azcón y tenga nuevas cuentas?
Ahí no me atrevo a meterme porque las políticas que se gestionan en el Ayuntamiento de Zaragoza y en el Gobierno autonómico son muy diferentes. Ahí tienen el hándicap, por ejemplo, de la gestión de la inmigración donde está clara la postura de nuestro partido, que puede ser una línea roja y sin embargo en el Ayuntamiento esa línea roja no la tenemos.
La verdad es que no me atrevo a dar consejos porque nos movemos en dos ámbitos tan diferentes que lo que pueda ser bueno para el Ayuntamiento puede no serlo para el Gobierno de Aragón.