La guerra de dos exmilitantes de Vox: Julio Calvo carga contra Marisa Gaspar por quedarse el acta sin ser del partido

Calvo renunció a su acta el 3 de marzo. Su sucesora, Marisa Gaspar, la recogió como independiente tras darse también de baja de Vox. Él lo llama una "indignidad".

Julio Calvo, exportavoz de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza desde 2019 hasta el pasado 3 de marzo, ha roto su silencio semanas después de renunciar a su acta y abandonar el partido de Santiago Abascal. Lo ha hecho a través de Facebook y con un objetivo claro: cargar contra Marisa Gaspar, la concejala que recogió su acta como siguiente en la lista pero que, como él, ya no milita en Vox. "Una indignidad y una desvergüenza", la llama.

La paradoja del asunto es evidente: dos personas que han abandonado el mismo partido por motivos similares, y una acusa a la otra de falta de decencia por no hacer lo mismo que ella.

En su publicación, Calvo desarrolló una argumentación que pivota sobre el concepto de representación política. "¿A quién representa ahora esta nueva concejal, si se ha dado de baja de Vox, el partido en cuyas listas concurrió? Básicamente se representa a sí misma", escribió. A su juicio, el cargo de concejal es representativo y quien lo obtiene en unas listas electorales debe lealtad, en primer lugar, a los votantes de ese partido.

"Cuando uno se cansa, se harta, se decepciona o deja de estar de acuerdo con la estrategia o las directrices de su partido lo razonable es abandonar la militancia y, si se ocupa un cargo, dimitir y renunciar al sueldo. Es lo que la dignidad y la decencia exigen", argumentó, en una frase que suena a autobiografía. "Lo que ha hecho esta concejal es una indignidad y una desvergüenza. Nadie la votó a ella, sino que votó al partido en cuyas listas concurría".

Calvo fue especialmente crítico con el hecho de que Gaspar haya declarado públicamente que "no será ni la concejala 16 del PP ni la 4 de Vox, porque es independiente". Para el exportavoz, esa condición de independiente es algo que Gaspar no puede arrogarse: "Cualquier representación que pretenda invocar se la está arrogando gratuita e indebidamente".

Quién es Marisa Gaspar y qué ha dicho

Gaspar era la quinta en la lista municipal de Vox en las elecciones de 2023. Cuando Calvo renunció a su acta, le correspondía a ella decidir si la recogía. Decidió hacerlo, aunque ya no militaba en el partido. Recibirá unos 29.000 euros anuales por el cargo y ha anunciado que acudirá a comisiones y plenos como concejala independiente.

En sus primeras comparecencias públicas desde que tomó posesión, Gaspar se mostró muy crítica con la dirección nacional de Vox y con Santiago Abascal, lo que es precisamente lo que más ha irritado a Calvo. "Si está claramente en contra, como ha demostrado en sus comparecencias públicas, lo decente era haber renunciado al acta y dejar que fuera alguno de los siguientes candidatos, que todavía mantienen su militancia y su lealtad al partido, quienes la hubieran recogido", insistió.

El contexto: Vox se desangra en Zaragoza

La salida de Calvo y la situación de Gaspar reflejan las tensiones que atraviesa Vox en el ámbito municipal zaragozano. El partido, que obtuvo cuatro concejales en el Ayuntamiento tras las elecciones de 2023, ve cómo pierde fuerza su mensaje, tras la abrupta salida de su anterior portavoz y el rechazo explícito de otra exmilitante que estaba en sus listas. Y sus rechazos y críticas a Vox van en contra de la dirección nacional y la deriva política de los últimos años.

La bronca pública entre ambos exconcejales añade otro capítulo a un partido que en muchas ciudades españolas está gestionando salidas y fracturas internas con creciente dificultad.

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