Más de 100 personas buscan a los therians en el Parque de Delicias de Zaragoza: "Ni dos gatos"
El Parque de Delicias de Zaragoza fue este viernes por la tarde el escenario de la segunda quedada therian de la ciudad. La convocatoria, impulsada por la cuenta de TikTok @therian_zgz, citaba a los asistentes a las 18.30 horas junto al parque infantil. Llegada esa hora, alrededor de un centenar de curiosos se habían acercado con el móvil en alto. Los therians de verdad: apenas dos.
No es una sorpresa. El patrón se ha repetido en Bilbao, Barcelona, Pamplona y A Coruña en los últimos días. Las convocatorias generan expectación masiva. Los convocados no aparecen. Y la confusión, los gritos y la indignación llenan el espacio que debían ocupar las máscaras y las colas.
Normas de convivencia, juegos y casi ningún therian
La convocatoria del Parque de Delicias llegaba con instrucciones precisas. Los organizadores pedían actuar como el "animal espiritual" de cada uno, reconocerse mediante sonidos o palmadas "como las focas" y usar los juegos del parque siempre que no hubiera niños. Las normas de convivencia incluían indicaciones como "no morder fuerte" o "no ladrar en exceso". El tono era lúdico y, según los propios organizadores, la intención era «pacífica».
Lo que encontraron los asistentes fue otra cosa. Un centenar de personas congregadas, muchas de ellas jóvenes que habían llegado atraídas por el fenómeno viral, mirándose entre sí sin saber muy bien qué hacer. Pasada la hora fijada, ningún therian más había aparecido. Algunos de los congregados desistieron y se marcharon. Otros se quedaron grabando el vacío.
No era la primera vez que Zaragoza vivía algo así. Días antes, un intento similar en el entorno de la Seo también había acabado sin los protagonistas esperados. La cuenta @therian_zgz lo intentó de nuevo en Delicias con el mismo resultado.
Qué es un therian y por qué no van a sus propias quedadas
El movimiento therian agrupa a personas que se identifican, de forma espiritual o psicológica, con un animal no humano. No es cosplay ni disfraz: quienes se definen como therians describen esa identidad como algo interno, no performativo. Algunos se expresan públicamente mediante máscaras, colas o comportamientos asociados a su "animal interior", pero muchos otros no lo hacen nunca en espacios públicos.
Ahí está la paradoja de estas quedadas. Las convocatorias en redes funcionan como imán para la curiosidad ajena, pero generan el efecto contrario en los propios therians. Según recogen numerosas publicaciones en redes sociales, muchos temen ser agredidos o ridiculizados si se muestran caracterizados ante una multitud de desconocidos con el móvil en la mano. El resultado es previsible: los curiosos llegan, los therians no, y el caos llena el hueco.
En Bilbao, la concentración fue directamente suspendida aunque cientos de personas ya estuvieran esperando en la Plaza Circular. En A Coruña, la cita en los Jardines de Méndez Núñez también acabó sin los convocados. En Zaragoza, la Plaza de la Seo ya había vivido su propia versión de esta historia días antes de la cita en Delicias.
Lo más llamativo del fenómeno therian en España no son los therians. Son las multitudes que se congregan para verlos y se encuentran con que no hay nada que ver. Esa decepción colectiva, grabada y subida a TikTok, genera más contenido viral que cualquier quedada exitosa habría generado. El bucle se retroalimenta solo.
Zaragoza lleva ya dos episodios de este ciclo en pocos días. En ambos casos, el resultado ha sido el mismo: expectación, móviles, confusión y la pregunta de si la próxima vez pasará algo diferente. Todo apunta a que no. Pero eso tampoco impedirá que la gente vuelva a aparecer.