5.000 euros de multa para Tommy Mel’s en Zaragoza por exceso de ruido
El restaurante Tommy Mel’s, uno de los locales de estilo americano más conocidos del centro de Zaragoza, ha sido sancionado con una multa de 5.000 euros por superar ampliamente los niveles máximos de ruido permitidos por la normativa municipal. Así se recoge en el orden del día de la última sesión de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento, celebrada este lunes, en la que se abordaron varias infracciones en materia de medio ambiente urbano.
En concreto, el establecimiento, ubicado en la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, excedió en más de 13 decibelios los límites acústicos establecidos por ley, una cifra que supone una infracción de carácter grave. La sanción recae sobre la empresa titular del restaurante, Avanza Food Restaurants S.A., responsable de la gestión de la franquicia en Zaragoza.
La multa no solo refleja el incumplimiento de la normativa acústica, sino que responde también a una creciente preocupación vecinal por el ruido generado por determinados locales de hostelería en zonas céntricas. En este caso, el restaurante se encuentra en un entorno muy transitado tanto por peatones como por tráfico, y cuenta con una terraza exterior que podría haber contribuido a la emisión sonora detectada por los servicios técnicos municipales.
Este tipo de actuaciones forman parte del refuerzo de controles que el Ayuntamiento de Zaragoza viene impulsando en los últimos años para garantizar el derecho al descanso de los vecinos, especialmente en áreas donde la actividad hostelera ha ido ganando protagonismo. Desde el consistorio recuerdan que los niveles de ruido están regulados para asegurar una convivencia adecuada entre el ocio y la vida residencial.
Tommy Mel’s es un establecimiento muy frecuentado, especialmente durante los fines de semana, por su propuesta gastronómica ambientada en los clásicos ‘diners’ norteamericanos. Hamburguesas, batidos y decoración vintage son parte de su sello, lo que lo convierte en un punto habitual de reunión para jóvenes, familias y grupos de amigos.
La sanción por ruido, sin embargo, podría suponer un punto de inflexión para el local, que deberá tomar medidas correctoras si quiere evitar nuevas multas o incluso una revisión de su licencia en caso de reincidencia. En paralelo, la Gerencia de Urbanismo estudia otros casos similares en distintos puntos de la ciudad, en un contexto de especial sensibilidad hacia el ruido urbano y sus efectos sobre la salud y el bienestar ciudadano.

