El gasto público extra de La Nueva Romareda obliga a frenar el proyecto estrella de Chueca: la Ciudad del Deporte
La Ciudad Inteligente del Deporte, una de las promesas más ilusionantes de la alcaldesa Natalia Chueca, ve pospuesta su realización por la redirección de fondos al sobrecoste de la renovación del estadio La Romareda. Según declaró la alcaldesa, la prioridad actual es la infraestructura del estadio de fútbol, dejando en segundo plano un recinto deportivo que proyectaba albergar actividades como atletismo, natación, baloncesto y gimnasia. “No muere como proyecto, pero por la capacidad de ejecución se ha priorizado la Romareda. Queda aplazado”, añadió.
Con el objetivo de financiar el proyecto del nuevo estadio, el Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido ampliar en 20 millones de euros el capital público destinado a La Romareda, lo cual será posible gracias a los fondos plurianuales inicialmente asignados a la Ciudad Inteligente del Deporte. En los años 2026, 2027 y 2028, el presupuesto de 10 millones anuales previsto para esta iniciativa se verá reducido, siendo redistribuido como 8, 8 y 4 millones de euros, respectivamente, para cubrir el nuevo coste del estadio de fútbol.
Para la Ciudad Inteligente del Deporte, el Ayuntamiento había proyectado una inversión total de 52,2 millones de euros hasta 2030, con 200.000 euros ya dedicados este año a los estudios iniciales. Sin embargo, a partir de 2025, los recursos se destinarán principalmente a los trabajos de urbanización para el estadio provisional en el Parking Norte, donde jugará el Real Zaragoza mientras se renueva La Romareda.
El cambio de prioridad y la reestructuración presupuestaria reducen drásticamente las aportaciones municipales. La inversión en la Ciudad Inteligente del Deporte se limitaría a 10,4 millones de euros, en lugar de los 52,2 millones inicialmente previstos. Las asignaciones quedarían reducidas a 200.000 euros este año, otros 200.000 en 2025, 2 millones en 2026 y 2027, y 6 millones en 2028.
De llevarse a cabo finalmente, el proyecto tendrá que ser mucho menos ambicioso en términos presupuestarios y podría completarse en un formato muy reducido, siempre condicionado al impacto del sobrecoste de La Romareda. Así, uno de los proyectos insignia de Natalia Chueca se enfrenta a un futuro incierto, con menos recursos y mayores limitaciones, posponiendo la promesa de convertir la ciudad en un referente en instalaciones deportivas inteligentes.
Félix Brocate, concejal delegado de Deportes, explicó a Hoy Aragón que el estadio provisional de fútbol se situará en la misma ubicación donde posteriormente se construiría el estadio definitivo de la Ciudad del Deporte, proyectado inicialmente para un aforo de 8.000 espectadores. De acuerdo con el plan original, las instalaciones deportivas, como la piscina olímpica, el estadio de atletismo, la residencia para deportistas, el rocódromo y el centro de tecnificación, se habrían desarrollado progresivamente a partir de 2026.
¿QUÉ SE PROMETIÓ EN CAMPAÑA?
La Ciudad Inteligente del Deporte, anunciada como el "proyecto estrella" durante la campaña electoral de Natalia Chueca, prometía convertirse en un innovador complejo deportivo y de alto rendimiento en Zaragoza.
La propuesta incluía la creación de un Centro Deportivo Acuático, con instalaciones que habrían colocado a Zaragoza a la vanguardia de la natación y deportes acuáticos. Este centro proyectaba una piscina olímpica cubierta, otra exclusiva para natación y waterpolo, una piscina para saltos en altura y una piscina exterior para usos múltiples, todas con capacidad para albergar a 2.000 personas.
El área de atletismo estaba diseñada para ofrecer una pista cubierta de 200 metros con seis carriles, pensada para competiciones oficiales, y con un aforo para 2.500 espectadores. Además, se preveía una conexión directa con el Centro Aragonés del Deporte y el Estadio de Atletismo 'Corona de Aragón', facilitando un espacio integral para el deporte de alto rendimiento.
En el ámbito de los deportes de equipo e interiores, el proyecto incluía un pabellón polideportivo con una pista central apta para competiciones internacionales de baloncesto, fútbol sala, balonmano y voleibol, con una capacidad de 7.000 espectadores. Además, se contemplaban varias salas polideportivas para disciplinas como gimnasia artística y rítmica, patinaje, halterofilia, esgrima, judo, kárate, taekwondo, boxeo, kickboxing, baile deportivo, bádminton y tenis de mesa. También se incluía un rocódromo olímpico para escalada, ideal para formar y acoger competencias de esta especialidad.
El complejo se completaría con una extensa oferta de pistas exteriores dedicadas a baloncesto, fútbol sala, balonmano, voleibol, voleibol-playa, bádminton, pádel y petanca, además de áreas especiales para la práctica de tiro con arco y tiro olímpico.

