Se acabó el alcohol y los altavoces: las nuevas normas de las piscinas municipales de Zaragoza
Las piscinas municipales de Zaragoza abren el próximo 6 de junio con una novedad que no pasará desapercibida: el Ayuntamiento ha modificado la normativa de sus 22 instalaciones para mejorar la convivencia entre usuarios. Los cambios afectan al consumo de alcohol, al uso de altavoces y al acceso con vehículos de movilidad personal. Quien no los cumpla se expone a ser expulsado de la instalación.
El concejal delegado de Deportes, Félix Brocate, ha presentado estas modificaciones junto al resto de novedades de la temporada de verano 2026. El mensaje es claro: las piscinas municipales son espacios de ocio compartido y las nuevas normas buscan que todo el mundo pueda disfrutarlas sin que unos pocos arruinen la experiencia del resto.
El alcohol, solo en la pérgola y en el bar
El cambio más llamativo es la restricción del consumo de alcohol. A partir de este verano, las bebidas alcohólicas solo podrán consumirse en las zonas de pérgola y en el bar, cafetería o ambigú y sus terrazas. Fuera de esas áreas —en el césped, en las hamacas, en los bordes de la piscina— queda prohibido.
El Ayuntamiento justifica la medida con argumentos de seguridad y convivencia. El alcohol en entornos acuáticos es una combinación especialmente peligrosa: reduce la capacidad de reacción ante situaciones de riesgo, altera el equilibrio y la coordinación, dificulta la termorregulación y aumenta el riesgo de conductas imprudentes en el agua. Pero no solo eso. "Es una de las principales causas de conflictos, molestias y alteraciones de la convivencia en espacios públicos de ocio", señala el Ayuntamiento en la nueva normativa.
La restricción no es una prohibición total. Quien quiera tomarse una cerveza o un vino puede hacerlo, pero en la zona habilitada para ello. El objetivo no es vetar el alcohol, sino evitar que su consumo se extienda por toda la instalación sin control.
Los altavoces, fuera de las zonas de baño
La segunda gran novedad afecta al ruido. A partir de este verano no estará permitido usar altavoces ni dispositivos de audio que emitan sonido al entorno exterior, salvo en actividades expresamente autorizadas por la dirección de la instalación.
La medida busca crear un ambiente de descanso y relajación en las zonas de baño. Quien quiera escuchar música podrá hacerlo con auriculares, pero los altavoces portátiles que llenan de ruido las zonas de césped y los bordes de la piscina quedan vetados. Una norma que muchos usuarios llevan años reclamando y que el Ayuntamiento ha decidido regular de forma expresa esta temporada.
Sin patinetes ni bicis, aunque estén plegados
El tercer cambio afecta a los vehículos de movilidad personal. No estará permitido acceder a las instalaciones con patinetes, bicicletas o cualquier otro VMP, incluso cuando estén plegados o fuera de uso. La norma se aplica sin perjuicio del derecho de acceso de las personas con discapacidad con sus dispositivos de movilidad o productos de apoyo, conforme a la normativa de accesibilidad vigente.
Por qué cambian las normas ahora
Las tres modificaciones responden a una misma necesidad: adaptar la normativa de las piscinas a los problemas reales de convivencia que se han ido detectando en los últimos años. El crecimiento del uso de altavoces portátiles, la proliferación de patinetes y el consumo de alcohol fuera de las zonas habilitadas han generado situaciones de conflicto que la normativa anterior no contemplaba con suficiente claridad.
Las nuevas reglas entran en vigor desde el primer día de temporada, el 6 de junio, y se aplicarán en las 22 piscinas municipales de Zaragoza. Cuatro de ellas —Actur, Alberto Maestro, Delicias y La Granja— prolongarán además la temporada durante la primera semana de septiembre.
